Gaumont acusa al médico del Cofidis
El ciclista francés implicó también ante el juez a Millar, a varios compañeros y al médico de la Federación Francesa, doctor Merget

La filtración en el diario LEquipe de las declaraciones de Philippe Gaumont ante el juez, así como un editorial de este periódico en el que, dado el escándalo de dopaje en el que estaba envuelto, aconsejaba al Cofidis que renunciara voluntariamente a participar en el Tour de Francia, pese a que LEquipe forma parte de la organización de la carrera, fue el detonante que provocó la decisión de François Migraine, patrón del Cofi dis, de retirar al equipo de todas las competiciones hasta que se aclare el asunto.
Gaumont, que hace un mes destapó en Le Monde las prácticas dopantes del Cofidis, fue más allá ante el juez e implicó en el caso al mismo médico del equipo, el doctor Jean-Jacques Menuet. "La política de Menuet es la de no recetar ni llevar encima jamás un producto prohibido, pero si es el ciclista el que los lleva, no sólo te informa, se presta a administrarlos". Menuet, que también es médico de un equipo de atletismo, ha dicho que respeta la investigación y que por ello no va a hacer declaraciones.
También a Millar. Gaumont también acusó al británico David Millar, líder del equipo. El día en que éste ganó última la contrarreloj del pasado Tour, Gaumont y Vasseur le pidieron al doctor Menuet "los restos de la preparación que habían tomado Millar y Lelli por la mañana", dice Gaumont, que también asegura que el doctor se las inyectó.
El ciclista también afirmó haber visto a su compañero Cedric Vasseur utilizar testosterona y Actovegin e igualmente acusa a otros dos corredores, Mederic Clain y Robert Sassone, los dos procesados, así como al mánager del equipo, Alain Bondue, y el director deportivo adjunto, Alain Deloeil, de estar al corriente de la existencia del tráfico de cambio y venta de productos dopantes dentro del equipo.
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Las acusaciones de Gaumont alcanzaron también al doctor Armand Megret, actual médico de la Federación Francesa de Ciclismo y por entonces en el equipo Castorama, de haberle inyectado corticoides en 1994, en la que fue su primera experiencia con el doping.
LEquipe incluía un editorial en el que pedía una reacción a la firma Cofidis: "Señores, salgan de su mutismo. Salgan también del circuito, aunque no sea defi nitivamente (...) Aparten a esas gentes que ensucian su imagen, incluso si la justicia no lo ha conseguido al fi nal de su trabajo. Piensen en la ética en lugar de en lo jurídico, aunque esto les cueste".
