El mérito fue del Deportivo
Superado y destrozado en todo, lo único a lo que puede agarrarse el Milán en su intento de jugar siempre el balón sobre el césped de Riazor. Pero no le sirvió para nada ante la mejor versión de Deportivo que recuerdo, ante un aluvión de fútbol de los gallegos desde el principio hasta el final del encuentro de anoche. Sin embargo, que nadie se confunda, no fue una mala noche del Milán la que permitió a los coruñeses la gesta. Al revés, el Depor jugó un partido memorable y arrolló a un Milán que salió al campo con todo y no pudo. No apareció el brasileño Kaká, muy poco el ucraniano Shevchenko y tampoco demasiado Pirlo.
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Todo quedó reducido a cenizas, salvo algunos detalles de Seedorf y de un Cafú que subió una y otra vez en la banda derecha. El partido para olvidar del central internacional italiano Nesta también hay que entenderlo desde el punto de vista del Depor. Descosido desde el principio, fuera de sitio y desquiciado, su error que significó el gol de Luque es producto de la ambición del Deportivo.
Se acabó el Milán poderoso y ahora buscarán respuestas desde Italia. El equipo que derrotó con claridad al Deportivo en la ida no se ha podido venir debajo de repente. Un Milán muy bien construido, con la pelota siempre como referencia y muchos jugadores desequilibrantes fue un juguete por el excelente partido de un Deportivo directo, con acierto en los momentos clave y deslumbrante. Cuando en Milanello revisen el vídeo y recuperen el aliento, seguirá el estilo de los últimos años con Pirlo como abanderado de un fútbol que cambió Italia. Con derrota incluida que tanto nos ha hecho gozar.
