Liga de Campeones | Mónaco 3 - Real Madrid 1

Cinco pecados capitales

El Madrid se deshizo como un azucarillo. Lo avisamos: el Mónaco no hizo ocho goles al Depor sólo por suerte. Morientes, Giuly...Este equipo merecía un esfuerzo máximo y mucha precaución. Pero los de Queiroz cometieron pecados capitales de marcaje, de toque, de ritmo y de gol.

Cissé, Plasil, Giuly y Morientes fueron la columna  v vertebral en el éxito táctico del Mónaco.
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1. Morir en la defensa por alto

El dedo en la llaga: Mejía deja dos metros a Morientes y gol de cabeza. ¿Es Mejía central para el Madrid? Puede que sí, pero está verde. ¿Pero dónde estaba Pavón y Bravo? Queiroz apostó ayer y perdió. Este equipo hace aguas por el centro de la defensa. Ya se sabe.

2. No atender la segunda jugada

Lo advertimos en el análisis de ayer: Giuly y Plasil disparan desde la frontal. Está claro. Pero el Madrid no se enteró, Morientes tocó de cabeza hacia afuera y nadie atendió la segunda jugada. Desenlace: Gol de Giuly.

3. Jugar sin eje

Guti y Borja, nada. Zidane acudió al auxilio y se ahogó. Sin Becks, cojos. El Monaco mandó con Plasil y Cissé.

4. Sin fuerza

El equipo acabó roto, descabalado, sin punch. La fatiga física anuló la fantasía. El Mónaco siempre jugó en superioridad.

5. Sin reacción

El Madrid pierde. Queiroz cambia a Salgado por Bravo (?). Y a falta de tres minutos mete a Portillo para buscar lo imposible.

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HOMBRES CLAVE: Giuly y Morientes fueron mortales

El Mónaco no hizo nada no esperado. Dos rombos de juego. Atrás, con presión y repliegue para desgastar. Adelante, con bandas largas y remate. Giuly y Morientes fueron los ejecutores finales del plan, y sus compañeros los luchadores incansables hasta ahogar los recursos futbolísticos de los Galácticos. El Mónaco ganó en los focos principales de juego y tácticamente dio una lección.

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