Primera | Zaragoza 2 - Racing 2

Morán hizo justicia con el buen fútbol

Zaragoza y Racing jugaron para ganar, pero acabaron empatando

<b>REACCIÓN</b>. El Racing perdía por 2-0 y se llevó un punto de oro de Zaragoza.
Actualizado a

El fútbol es a veces justo, y la justicia se manifiesta de la manera más extraña. Cuando todo apunta a goleada, el enfermo se recupera y le da un revolcón a la doctora. Zaragoza y Racing sabían que ganar era salvarse. Los dos lo dieron todo, para empatar. Se salvarán, porque lo merecen.

Saludó La Romareda la llegada del buen tiempo con un lleno de partidazo. No era para menos. Nerviosos empezaron todos. El Zaragoza, metido en los líos de Ponzio y el mal inicio de Savio; y el Racing encomendado a los pulmones de Diego Mateo y a la lucha de Bodipo. Bien arriba, mal atrás.

La presión de Movilla fue inclinando el partido. Tanto el cabezazo de Galletti en el minuto 22 como el remate de Villa a la media vuelta en el 36 encontraron a Ricardo. Creyó ver en La Romareda un Old Trafford con las luces del Palafox. Lo paró todo, hasta que sucedió la combinación de la tarde. Taconazo en profundidad de Villa, cabalgada de Dani que, acompañado por los mirones Juanma y Pablo Casar, se coló hasta la cocina. Celebró el gol con rabia, la que le persigue desde enero; se le nota metido en la pelea, pero con amargura, como incomprendido. La primera parte no fue un monólogo zaragocista. Un minuto antes Regueiro había tenido el 0-1 en un empalme muy franco, igual que Diego Mateo, casi sobre la hora.

Para el descanso el partido estaba ya enchufado. Villa salió con su pelo pincho, a 220 voltios. Enganchó una volea desde cerca, otro para la saca, lleva trece y quiere más. El Racing se vio perdido... con lo bien que estaba jugando. Empujó hasta que Juanma y Casar redimieron errores pasados. Marcó Casar y Alcaraz creyó entonces en el triunfo. Sacó a Jonatan y a Benayoun, para desespero de un Zaragoza que había bajado el pistón. Y en esas que Regueiro remató a bocajarro, topando con un Láinez impecable. Tanto es Láinez que a Víctor se le heló el corazón al verle renquear a falta de un cuarto de hora. Para entonces el Racing ya se había dado cuenta que nada estaba perdido. Jonatan rememoró la Brunete futbolística y le sirvió el empate a Morán.

Noticias relacionadas

EL DETALLE: UNA PANCARTA EN RECUERDO DE ARANDA

La Romareda no se olvidó de José Antonio Aranda, el joven herido en la final de Copa disputada en Montjuïc. "No estamos todos, falta uno", se leía en una pancarta.

Te recomendamos en Polideportivo