Entrevista José Miguel Gaona

"El doping es antesala de la drogadicción"

El psiquiatra José Miguel Gaona, doctor en Medicina ‘cum laude’, master en Psicología Médica y miembro de la Asociación Europea de Psiquiatría, lleva casi veinte años trabajando en una clínica madrileña especializada en desintoxicaciones, entre cuyos pacientes ha tratado a deportistas. Gaona analiza para AS los peligros de adicción, psicológicos y psiquiátricos que entraña el consumo de sustancias dopantes.

<b>DEPRESIÓN</B>. “Algunas sustancias dopantes alteran el
estado de ánimo”.
Isabel Roldán
Importado de Hercules
Actualizado a

¿Se puede afirmar que el doping crea adicción?

Sí, sin lugar a dudas. Por dos razones. En primer lugar, porque, consumiendo estas sustancias que aumentan el rendimiento, el deportista tiene un refuerzo psicológico porque nota que rinde más. Así la adicción se va consolidando. Y en segundo lugar porque el deportista llega a la conclusión de que su éxito no depende sólo de él mismo y si fallan estas sustancias, se va a sentir cojo psicológicamente hablando y eso va a influir negativamente en su autoestima.

¿Consumir sustancias dopantes tiene secuelas posteriores graves para la salud?

Desde luego, porque muchísimas de estas sustancias tienen efectos directos en los sistemas neurofisiológicos. Las que aumentan el rendimiento cardíaco pueden provocar alteraciones del corazón. Pero también muchas de ellas, como los anabolizantes, provocan alteraciones en los neurotransmisores del cerebro, que son unas sustancias que regulan el estado de ánimo de las personas.

¿Quiere decir que algunas de estas sustancias pueden inducir a la depresión?

Es fácil entender que las sustancias que alteran en general el organismo del deportista y, en particular, sus neurotransmisores, como los anabolizantes, también los corticoides, van a producir una disminución del estado de ánimo y, por lo tanto, una clara tendencia a la depresión. Entonces, encontrándose deprimido, va a tender a abusar de sustancias antidepresivas.

¿No es una paradoja que quienes practican deporte, que estimula la producción de las endorfinas (hormonas de la felicidad), sufran depresiones?

Un ciclista en activo que se dopa puede sufrir depresiones, pese a lo euforizante del deporte. Lo que ocurre es que el deportista no está todo el rato compitiendo y, por otro lado, a veces se da un verdadero desequilibrio entre las cantidades enormes de sustancias que están tomando que ni siquiera los efectos euforizantes del deporte pueden equilibrar.

¿Cómo es la frontera que separa el dopaje de las drogas?

El doping es antesala de la drogadicción. Un deportista que se mueve ya a esos niveles de dopaje pertenece a un élite donde se asocia el consumo de ciertas drogas con el éxito.

¿Por qué deportistas como el fallecido Pantani se enganchan a las drogas, en su caso, a la cocaína?

Los que se dopan están habituados a obtener unos rendimientos bajo el efecto de sustancias y eso sirve de terreno abonado para consumir una serie de sustancias a posteriori.

¿Ha tratado a deportistas en sus veinte años de profesión?

Por lo menos a una docena y varios de ellos pertenecían a una selección olímpica, pero no voy a dar más detalles.

¿Por qué acudieron a usted?

Por problemas de consumo de drogas: cocaína y heroína.

¿La desintoxicación de un deportista es especial?

El deporte juega desde luego a su favor. Primero seguimos una pauta de desintoxicación habitual como la que llevamos a cabo con cualquier ciudadano. Sin embargo, sí que recomendamos que siga con más énfasis el tratamiento psicológico posterior.

¿Por qué este énfasis en el tratamiento psicológico?

Porque estamos ante personas a las que les cuesta cambiar sus pautas de comportamiento. Su competitividad roza lo racional llegando incluso a superponerse el éxito en el deporte al éxito personal. No creo que ambos tipos de éxitos, el personal y el deportivo, deban desligarse el uno del otro. En estos casos la persona acaba siendo atrapada por el personaje que él mismo ha creado. Por ejemplo, que Marco Pantani estaba atrapado en el Marco Pantani ciclista. Un deportista que ha logrado sus éxitos consumiendo sustancias dopantes va a tener su autoestima disminuida y en su intimidad va a sertirse infravalorado. Estos personajes muchas veces son monstruos que crean los propios equipos.

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¿Un deportista con un problema de este tipo puede volver a competir?

El doping hace perder el control de la vida del deportista. Cuando alguien llega al extremo de no poder competir sin tomarse esto, o no puede estar de buen ánimo sin tomarse lo otro, está dependiendo constantemente de factores externos y lo que ha perdido es el control de su propia vida. Para volver a competir tendrá primero que recuperar su vida.

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