En Francia se sanciona con 5 años de cárcel
El CPLD castiga a todos los que cedan, ofrezcan, apliquen o administren a un deportista sustancias prohibidas

El 18 de noviembre de 1998, sólo cuatro meses después de que se desatara el escándalo del caso Festina en el Tour de Francia, el parlamento francés aprobó un nueva Ley de dopaje que endurecía notablemente las sanciones existentes en la antigua ley de 1989.
La reforma fue impulsada por Marie George Buffet, por entonces ministra de Juventud y Deporte, y Bernard Kouchner, secretario de Estado de Sanidad en aquel momento, y tuvo un total respaldo de todas las fuerzas políticas. Fue aprobada sin ningún voto en contra.
Nuevo organismo. La nueva Ley francesa contra el dopaje contempla desde entonces sanciones de hasta cinco años de reclusión y multas de hasta 12.000 euros a todos aquellos que cedan, ofrezcan, administren o apliquen a un deportista sustancias prohibidas. Incluso se contemplan castigos para los que inciten al consumo o trasporten dichas sustancias.
Pero tan importante como las fuertes sanciones que se contemplan en la Ley, fue la creación de un nuevo organismo con mayor poder y autonomía para combatir este tráfico: el Consejo de Prevención y de Lucha Contra el Dopaje (CPLD). Un ente formado por nueve miembros políticos, juristas, deportistas y médicos, en el que estos últimos tienen un poder preponderante.
Desde entonces el CPLD ha castigado a varios ciclistas entre ellos a dos españoles: Txema del Olmo e Igor González de Galdeano. Del Olmo fue castigado (22 de febrero de 2002) con tres años, al dar positivo por EPO en el Tour 2001. Y Galdeano (30 de abril de 2003) con seis meses, no por dar positivo, si no porque el CPLD consideró excesiva la concentración de 1.360 nanogramos por mililitro en la orina del corredor, que había usado un producto (Ventolín) que le estaba permitido por su condición de asmático.
La duración de esta sanción le impedía correr el Tour de Francia de aquel año y la ONCE incluso fue a juicio para defender a su corredor. Pero al final Igor Galdeano sufrió una caída en junio (Vuelta a Alemania) y no tuvo oportunidad de correr el Tour.
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Aún colea el caso Cofidis
El del Kelme no es el único caso de exclusión del Tour por escándalos de dopaje. El año pasado también fue rechazado el Lampre, tras el revuelo causado por la mujer de Rumsas, Edita, en la edición anterior. Y siendo consecuentes, los organizadores del Tour deberían revisar el caso del Cofidis francés, del que ya hay seis personas procesadas: el masajista polaco Bob Madejak, único encarcelado, los ciclistas Philippe Gaumont, Markek Rutkiewicz, Robert Sassone y Daniel Majewski y el técnico Oleg Kozlitine, ahora director deportivo del Oktos, equipo de tercera división. Aunque ninguno está ya en el equipo, parece demostrado que funcionó un tráfico de productos.