Un presidente sensato

Un presidente sensato

Es un lujo para los tiempos que corren. Enrique Cerezo es un presidente sensato que conoce la disponibilidad económica del Atlético y con imaginación intenta devolverle el esplendor de tiempos pasados. No reniega de su amistad de 18 años con Jesús Gil, pero proclama su independencia a la hora de tomar decisiones. Junto con Miguel Ángel Gil Marín tienen la papeleta más que complicada de encontrar los euros necesarios para poder luchar con Deportivo y Valencia a los que ahora se supera en abonados, aunque se pierde en la batalla deportiva.

Acorto plazo, el respiro económico lo dará el plan de remodelación de la M-30 que llevará al Atlético a la Peineta, intentando vender el Calderón en el mejor precio posible y buscando en Campamento unos terrenos que permitan construir una Ciudad deportiva que tenga un nuevo estadio. Esta operación puede durar como mínimo cinco años. Luego se intentará la salida a Bolsa, aunque para ello en los próximos balances de la entidad se deben evitar los números rojos.

Pese a todos los agobios, resiste estoicamente las ofertas mareantes que le llegan por Fernando Torres. Hombre de negocios y rey del cine en España, sabe que hay que tener la cabeza fría a la hora de soltar a un ídolo. No es la solución que se busca y por lo tanto su mensaje es claro de que el Niño es intocable. La estabilidad y tranquilidad es la mejor política que ha intentado transmitir durante su año de mandato. Evita las polémicas y su intención es que el Atlético recupere la voz en los órganos de poder. Un tío listo, que quiere jugar la Champions.