Derby merengue
Dominó Estudiantes, pero Mario Stojic lideró una gran reacción madridista en el último cuarto. Mañana, nueva confrontación en la Copa ULEB

Precioso, ¿verdad? Bueno, pues mañana, otro. Y el martes siguiente, el tercero. Han llegado las ofertas de primavera al baloncesto. Se acelera el latir de los aficionados madrileños con un venturoso chaparrón de derbys que marcarán el porvenir inmediato de sus protagonistas y que auguran emociones fuertes.
El de ayer, en el Pabellón, fue sabroso, con los ingredientes de la mejor receta: pasión, sudor y emoción. Lo controló Estudiantes hasta el minuto 35 (67-70), pero lo ganó el Madrid, más ambicioso, más fresco en la última recta. Con esta victoria el Real quiebra una racha negativa en sus duelos con el vecino colegial, al que no ganaba desde mayo de 2002. Estudiantes llevaba seis derbys de Liga consecutivos a su favor, además de tres títulos del Torneo de la Comunidad y una eliminatoria de Copa del Rey.
"Menos mal que despiertan los merengues, porque esto resultaba ya aburrido. No me motivaba sacudirles tanto", ironizaba un seguidor colegial, buscando consuelo a la derrota. Y, por supuesto, anunciaba: "El martes, en Vistalegre, se van a enterar".
Pero la Copa ULEB es otra historia. Lo importante ahora es que el Real se acerca a los lugares de privilegio en la Liga, mientras Estudiantes desaprovecha una ocasión para desplazar al Barça del tercer puesto. Y la verdad es que lo tuvo cerca, pero hizo demasiadas concesiones. Por ejemplo, anotar sólo 11 de sus 21 tiros libres. O acumular 13 pérdidas de balón (por sólo 4 recuperaciones). Y, desde luego (¿nos lo exlicarás, Pepu?), jugar los dos últimos minutos sin Nacho Azofra y sin Felipe Reyes.
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Con esos pequeños/grandes errores Estudiantes no rentabilizó la exhibición de Nicola Loncar en los triples (4/4 en el descanso), ni el buen rendimiento de su defensa alternativa, que produjo atascos frecuentes en el ataque madridista.
El punto de inflexión en el choque, eso sí, lo marcó Mario Stojic, con 7 puntos cruciales en 50 segundos. El Real estaba bajo la guillotina (63-68, min. 34) cuando Stojic anotó un triple con adicional (falta de Jasen) y añadió un triple en el siguiente ataque. Era el empate a 70, con cinco minutos por jugar. Era el primer paso hacia la victoria blanca.
