El Niño ya es mayor
Torres cumple hoy 20 años. El Calderón, muy tenso con el caso Movilla. Benjamín guiará a un Betis que saldrá al ataque

Hace ya tres años que Fernando Torres se estrenó en el Vicente Calderón. Hoy cumple 20 años y su equipo le necesita como el comer para superar una dura prueba de fuego ante el Betis. Si el delantero marca, los de Manzano se vendrán arriba. Si no está acertado, la gente de Lopera se lo pondrá muy complicado, ya que Joaquín viene con ánimos de revancha y, salvo el año pasado, a los verdiblancos se les da de maravilla el estadio atlético.
Pese a lo que diga Manzano, esta noche no se podrá abstraer al fantasma de Movilla. Si los locales marcan pronto y ofrecen su mejor imagen a la grada, no habrá problema. Pero ojo con el lado oscuro de esta historia. Un recital del Betis con reflejo en el marcador puede provocar una tormenta en el Calderón, que antes del partido hará su homenaje especial a las víctimas del atentado.
En un principio, nueva vuelta de tuerca rojiblanca con Paunovic de compañero de Torres (no me convence la pareja, ya que ninguno es un 9 nato). Las bandas parece que serán para Aguilera y Nano, pero ojo, que no hay que descartar la opción de Jorge como mediapunta e Ibagaza a la izquierda. Al final, parece que el técnico sigue confiando en la veteranía de De los Santos más que en el brillante fútbol que atesora Gabi.
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Europa. Víctor Fernández sabe que las esperanzas béticas de llegar a la UEFA pasan por ganar en Madrid. En esta ocasión todo apunta a que saldrá con la artillería pesada: Joaquín y Denilson en las bandas y Tote y Fernando en el ataque. Más no se le puede pedir. Los de Lopera, si tienen una noche inspirada, pueden arrasar a cualquiera ya que tienen gusto, salero y gracia a la hora de tocar el balón. De todas formas, su referencia es Benjamín, que en su nuevo papel de director de orquesta está arrasando y enseñando unas virtudes inigualables. Dura papeleta la que tiene esta noche el Atlético en el centro del campo.
Este partido siempre ha estado lleno de emociones fuertes en las últimas campañas. A ninguno de los dos contendientes les sirve especular con el resultado final. La victoria es su único objetivo. Un tropiezo puede significar el adiós a la UEFA y, sobre todo, provocar una semana durísima para los perdedores. Ya se entra en la recta final de la Liga y no hay tiempo para solventar más errores.
