Cani batió a Casillas en una final
Fue en un torneo en Zaragoza. Bravo jugaba en punta y Corona era blanco

Son las historias del fútbol base, del de los colegios, las que nos apasionan. En esta finalísima de la galaxia, Milito y compañía, encontramos un pasado común bonito de relatar. Nos remontamos al mes de marzo de 1997, torneo César Augusta de fútbol base en las instalaciones del Stadium Casablanca de Zaragoza.
La final de cadetes la jugaron el Real Zaragoza de Cani y el Real Madrid de Casillas, Miñambres, Corona y Raúl Bravo. Bonitas coincidencias. Empataron a uno. Nacho Franco, que hoy trata de sacar la cabeza en el Celta, marcó para los locales; y un tal Raúl para el Madrid. ¿Raúl? Sí, Bravo, delantero centro en sus años mozos. "Desde la banda recuerdo que le llamaban Míster Proper porque tenía la cabeza pelada al cero. Era muy bueno", dice Cani.
Pasado el tiempo, y sus etapas en la Ciudad Deportiva blanca, Bravo tuvo que convertirse en lateral para seguir en la brecha, se marchó al Leeds para evitar el muro que supone Roberto Carlos y regresó como central de la mano de Carlos Queiroz. Hay que ver lo que tiene que evolucionar un canterano para poder permanecer en un club en el que ya marcaba goles en el lejano 1997.
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Hubo penaltis. El encuentro concluyó en empate y se pasó a la tanda de penaltis. Alternancia de goles y último tiro clave para Cani ante Casillas. "Si marco gano", pensó la perla blanquilla. Y marcó. "Jugué muy mal ese partido, pero le metí un gol a Casillas y lo recordaré siempre". Cani le marcó un gol a Casillas. De verdad. "No sabía que el que me la coló fuera Cani", ha comentado el guardameta madridista. Quizá mañana ni se crucen en el campo, pero ahí queda, como también que Corona pasó con los años de promesa descollante en el Madrid a rezagado en la busca de un sitio en el equipo de la Copa para Víctor.
De los 22 jugadores que disputaron esa final sólo Bravo saldrá de titular en Montjuïc. ¿Mucho o poco? Ustedes deciden.