Morientes tuvo ayer la pólvora mojada
Sólo jugó 45 minutos ante el Auxerre y no evitó el empate sin goles

El Mónaco de Fernando Morientes visitó ayer al Auxerre para defender su liderato de la Liga francesa. Todos los ojos estaban puestos en la actuación del delantero español, sobre todo después de conocerse que su equipo tendrá que medirse al Real Madrid en los cuartos de final de la Champions League.
Pero Morientes tuvo una noche aciaga. El nueve fue titular y puso empeño, pero su pólvora estaba mojada. Sólo brilló en dos acciones. La primera, un recorte al defensa del Auxerre Mignot, y un pase de la muerte a Adebaya que envió el balón directamente fuera. La segunda, un disparo lejano, sin apenas fuerza, que detuvo sin problemas Cool (que acabó el encuentro con un vendaje en su cabeza después de un encontronazo con Abedayor).
El técnico monegasco, Didier Deschamps, prefirió dar un respiro al nueve madridista y en el descanso optó por dejarle en el banquillo. Prso, cuya suplencia fue inesperada, fue el encargado de sustituirle.
El Auxerre dominó el partido. Cisse, el máximo anotador de la Liga francesa con 18 tantos, fue el hombre más peligroso de los de Roux. Falló un gol cantado a puerta vacía y casi supera a Roma tras un perfecto remate de cabeza. En el descuento, desperdició otras dos ocasiones.
El tropiezo del Mónaco no le priva del liderato. Los de Morientes siguen primeros en la Liga francesa. Eso sí, su distancia de cuatro puntos se ha recortado. El Lyon ya está a uno de distancia.
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Hubo un minuto de silencio
El fútbol francés tampoco pasó por alto la tragedia que se vivió en Madrid el 11 de marzo. En el estadio Abbe-Deschamps de Auxerre se guardó un minuto de silencio por las víctimas del salvaje atentado del pasado jueves. Los jugadores de ambos equipos se abrazaron mientras se guardaba el minuto de silencio y formaron una piña para mostrar toda su solidaridad con el pueblo español. Esos momentos fueron mucho más especiales para el delantero del Mónaco, Fernando Morientes. El madridista está muy afectado por la masacre acontecida en los últimos días en la ciudad en la que él ha vivido algunos de sus mejores momentos. Tanto sus compañeros como los jugadores del Auxerre, que se olvidaron de la rivalidad entre los dos conjuntos durante unos momentos, animaron al delantero español antes de que diera comienzo el encuentro.