El Real Madrid, a la desesperada

Misión desesperada para el Real Madrid: no perder en Varese, una cancha mítica en Europa donde los blancos han escrito también algunas páginas de su glorioso pasado. Pero ahora, con ambas entidades metidas en reconstrucción, el Palaignis se presenta como el ser o no ser del equipo madridista, el mismo bloque que hace tres semanas hacía tambalear los pronósticos oficiales y se presentaba en la Copa del Rey catalogado de favorito.
La derrota ante el Barcelona hace poco más de una semana, por un punto y al fi nal, son de las que escuecen tanto que ha devuelto al plantel blanco a la depresión, a la irregularidad, a la ansiedad, a perder la autoestima.
Avisaba Stojic hace una semana que para ir con tranquilidad a Varese, cancha inexpugnable en Europa en lo que va de temporada, había que llevar "entre 10 ó 15 puntos de renta". Pues bien, se viaja con lo puesto, con una renta mínima (68-67) y gracias, frente a un cuadro que le espera con sus mejores armas, las que imponen Meneghin y McCullough, amparados por el joven gigante Podkolzine, de 19 años y de 2,23 metros.
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Lamas: "Debe cambiar nuestra actitud"
"No puedo negar que hemos bajado nuestro nivel de juego, y el primer paso para mejorar es un cambio general de actitud en la pista. El de hoy es un choque decisivo en que se impondrá el que mejor se adapte a la situación. Sólo tenemos un punto de renta, pero el Varese también saldrá presionado por la situación de jugar ante nosotros".
