El Madrid se desinfla ante el Gran Canaria
Roberto Guerra y Marcus Goree, verdugos en el Pabellón.
Lo reconoció Herreros tras el par tido: "Parece que aún estamos pensando en la derrota frente al Barça". La decepción en la Copa fue, sin duda, un golpe de tremendo efecto psicológico. El Madrid anda groggy desde entonces. Flotó el jueves pasado ante el Varese y se derrumbó ayer frente al Gran Canaria, que se impuso con insólita
comodidad en el último cuarto.
La crisis enseña otra vez las orejas en el Pabellón madridista. El equipo ha perdido la confi anza en sí mismo. Incluso Bennett, el guerrero indomable, ha perdido el fuego y la fe que marcan el camino de la victoria.
Tras pequeñas alternativas, nunca superiores a ocho puntos,
se llegó al último cuarto con todo por decidir (62-62). Era dicho a la americana, el momento del clutch player, del hombre que asume la responsabilidad y decide, firma sentencia. El Auna lo tenía: Marcus Goree. Había logrado
sólo seis puntos en los tres periodos anteriores, pero añadió 14 en el cuarto. Culminó, con ello, el formidable trabajo de Roberto Guerra, el joven escolta que había
cimentado el éxito canario, tanto en defensa (frenó a Bennett) como en ataque: 5 triples en 8 intentos. En el Madrid, en cambio, sequía total. Ni líderes, ni bloque. Herreros se había quemado tirando del carro, Bennett era una sombra (1/8 tiros en juego) y Fotsis está varado en aguas muertas, a veces alero, a veces pívot, sin encontrar viento favorable. Peligro para el Real Madrid, otra vez sin personalidad, otra vez sin carácter, otra vez vulgar.
J. Lamas: "Así no vamos a ningún sitio"
"Con esta actitud y esta mentalidad no lograremos ninguno
de nuestros objetivos. No somos un equipo capacitado para
ganar sin rendir al máximo".
P. Martínez: "Lo dedicamos a Fran Vázquez"
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"Todos le dedicamos el triunfo a Fran Vázquez, que ha querido estar aquí junto a sus compañeros pese al reciente
fallecimiento de su padre".
