Primera | Racing-Real Madrid

Sin Raúl y con Mejía de lateral

Solari jugará en la izquierda y Zidane como media punta. Beckham no se entrenó por amigdalitis, pero viajó a Santander. El Racing busca venganza.

<b>ACLAMADO.</b> El Madrid fue recibido con cariño. Beckham llegó protegido contra el frío.
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Alguien dijo que las pirámides son el mejor ejemplo de que los obreros tienden a trabajar cada vez menos. No creo que sea esto lo que le sucede al Racing, que apuntaba alto y que sigue metido en el lío de los que no saben si mirar hacia arriba o hacia abajo. La Liga se hace demasiado larga a los equipos con poco banquillo y que la diferencia entre el talento de unos futbolistas y otros es, tal vez, la permanencia: hay buenos jugadores que lo son de vez en cuando y los hay que lo son casi siempre.

Desde que el Racing visitó el Bernabéu, desde su exhibición de valentía y clase, ha sido imposible no seguir sus pasos, los resúmenes de televisión; somos muy constantes cuando creemos haber descubierto un genio, porque todos, una vez asumido que nadie se paró a descubrirnos a nosotros (cuántos poetas, cómicos y pintores metidos a oficinistas), nos vemos capaces de reconocer el talento ajeno, todos nos creemos Monchi.

Admito que después de aquel partido del Racing en Madrid busqué durante algún tiempo las puntuaciones de Benayoun, algún comentario sobre Alcaraz, algo que me rearfimara como ojeador implacable. Perdí la esperanza. Hoy, Benayoun no es titular fijo y aquel equipo deslumbrante alterna buenos partidos con otros para olvidar; poco se sabe de los centrales que parecían valladares. Sólo Alcaraz mantiene intacto su prestigio, cosa que no es fácil en Santander, quizá porque allí saben que eleva a la plantilla por encima de su posibilidades.

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Ese Racing al que la vida le ha ido bien y mal, como suele ser la vida, recibe hoy al Madrid, media Liga en el bolsillo, finalista de Copa y equipo empeñado en enfadarse mucho con el Bayern, más que por odio verdadero, para no quedarse dormido en el partido de vuelta.

En el Madrid no estará finalmente Raúl, cuyos problemas en el tobillo deben ser serios para que haya prevalecido el consejo de los médicos sobre su instinto guerrero; las ganas que el capitán le tiene a Kahn han debido tener su peso. Su baja se cubrirá con un reajuste táctico: Solari en la izquierda, Zidane como media punta y Ronaldo arriba. Dibujo que no tiene ninguna mala pinta, conste, sino todo lo contrario. Es lo que tiene este equipo, que se te lesiona una estrella y en lugar de ponerte de luto te sienta mejor la pamela. A esto se le llama también fondo de armario. La ausencia de Salgado por tarjetas hará que juegue en el latera Mejía, cuyo físico parece más apropiado para este puesto que para el centro de la defensa, y Raúl Bravo vuelve a la titularidad (Pavón también está sancionado). Damos por seguro a Zizou, pese a que sufre un pequeño resfirado, como a Beckham, quien no se entrenó ayer por una amigdalitis, aunque sí viajó con el equipo. Será hoy cuando se decida si juega o lo hace Borja en su lugar. Es difícil imaginar a Becks con gripe, en bata y zapatillas, con esputos y la coleta hecha unos zorros. Es por eso que apostamos por su titularidad.

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