Bizzarri deja muy tocado a Vázquez
El meta falló y Carlos Suárez no asegura la continuidad del técnico

Tan cierto es que Bizzarri es un buen portero como que anoche le regaló tres puntos al Zaragoza. Ni más ni menos. Lo de ayer en Siberia, perdón, Zorrilla, no eran tres puntos cualquiera. Los que consigue el Zaragoza le sirven para respirar y los que perdió Vázquez le complican incluso la respiración asistida. El presidente, Carlos Suárez, fue claro: "Mañana (por hoy) veré las cosas más tranquilo. No quiero pensar en nada. En principio, supongo que Vázquez estará en San Mamés, pero lo decidiremos esta semana. Confío en la plantilla". Mal asunto.
El partido empezó cinco minutos antes de la hora. Justo en el momento en el que, al parecer, Fernando Vázquez dio orden para que se regara el campo. El manguerazo de primera, aderezado con una temperatura que rondaba los cero grados, dejó Zorrilla como una perfecta pista de patinaje. Cambios de botas, resbalones como el de Dani cuando estaba a punto para marcar, entradas a destiempo... Todo ello en unos cinco minutos cómicos. El inicio de la risa lo culminó magistralmente Bizzarri, cantarín en su salida.
Marcó un David, no Villa, sí Generelo. Entonces el encuentro se puso serio, con un Valladolid volcado para evitar la muerte súbita (quinta derrota seguida) y el Zaragoza ramplón. Tanto empujaron los vallisoletanos que empataron con toda justicia, y además con un gol de los de verdad. Centro de Chema y testarazo de escuela de Óscar.
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Si con el primer tiempo que hizo el Zaragoza se marchó al descanso con empate, quedaba claro que si en la segunda mitad ponía algo de su parte se llevaría los tres puntos. Y así fue. Los blanquillos se apañaron mejor para sobrevivir al juego duro (cum laude para Ricchetti y Rebosio), y poco a poco fueron atenazando los nervios de los locales, con Julio Cesar como un flan.
Y como estaba escrito, Galletti enganchó una contra con Juanele como compañero. Engatilló desde la frontal un tirito medio saltarín, aparentemente fácil para Bizzarri. Se la tragó y con ella las ilusiones de toda Zorrilla. Mala pinta tiene el Valladolid, pero no peor que la del Zaragoza hace dos semanas.