Yo digo Fermín de la Calle

Hoy se miden el quiero y el puedo

Actualizado a

Noticias relacionadas

El Atlético es la antítesis del Deportivo. Un vestuario sufridor y pasional. Pura taquicardia y adrenalina, últimamente más arrimao al disgusto que a la alegría. Pero esa agonía, casi litúrgica, con la que alcanza sus metas, hace callo. Un torero más corneao que el hambre que se levanta una y otra vez para recoger la muleta y estoquear. Inmune al desaliento que disfruta de una existencia estresante.

El Deportivo es paz. Tranquilidad alboratada, a veces, por un vestuario bullicioso, pero raramente ingorbenable. En Riazor quien entra es casi mejor, muchas veces igual y raramente peor, que quien sale. El balón lo cura todo. Pero es más sensible y sentío a los reveses de los partidos. Irureta dirige un grupo obediente en el que Luque se ha disfrazado de extremo y Fran, en las últimas faenas, de mediocentro. Diego Tristán, que sigue sacudiéndose de las botas el albero de La Maestranza, está decepcionado por el plantón de Iñaki Sáez. Eso no le impide mirar de reojo a Pandiani, que ha anunciado batalla. Es, sin duda, el equipo que más vive del balón en Primera. Es su razón de ser, su mejor amigo, su excusa, su motivo, su causa, su consecuencia... Les puedes quitar las porterías, pero el balón raramente se lo quitarás. Hoy le madruga la jornada al Real Madrid y al Valencia, los otros dos en la terna por el título. Sabe que el Atlético es menos afilado sin Torres, más cuadrado, lo que alivia a Jabo. Molina suma tres jornadas sin recibir un gol, normal sitenemos en cuenta que para que le metan un gol le tienen que quitar la pelota. Hoy se miden en el Calderón la neurona y el nervio, la picardía y la paciencia, el quiero y el puedo, el ser y el estar...

Te recomendamos en Polideportivo