Copa del Rey | Sevilla 1 - Real Madrid 1

Los detalles tácticos según Pedro P. San Martín

<b>HELGUERA</b>. Soberbio en un día de trabajo sin fin. Se fajó con una delantera agresiva y salió airoso. Bravo aportó mucho
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Sevilla al ataque

Caparrós ordenó ataque total. Con proyección ofensiva de siete jugadores (laterales, volantes, media punta y dos delanteros) manteniendo el equilibrio Martí o Redondo. Ya sin Navarro por roja, Redondo se fue con Alfaro como central.

Madrid estático

No necesitaba el Madrid arriesgar, a pesar del gol a los 37 segundos. Y así lo hizo. Se estiró muy poquito, anclado con tres defensas inamovibles y Guti y Raúl como referentes. Sin Zizou por roja, Becks se multiplicó en defensa y ataque.

Baptista y Guti

La Bestia dejó su huella. Se mató en la línea de tres cuartos y llegó al área como un torpedo. En una jugada (imagen) robó balón a Guti y llegó al área diez metros por delante del madridista. Todo fuerza, aunque no tuvo gol.

Dos delanteras

Empezó el Sevilla metiendo a Antoñito entre Baptista y Darío para hacer estragos. Fue un clavo para la zaga madridista. Y para acabar, Caparrós añadió a Carlitos para jugar arriba con tres, más la llegada de Baptista.

Guti para todo

Guti está asumiendo un gran sacrificio. Aún pierde a veces balón y zona, pero está serio en la función de eje para todo. Corta, toca, pelea y apoya. No llega arriba (para eso, Becks) pero cumple su función con notable.

Becks sin tacto

No tiene feeling Becks con el balón. Lanzó dos faltas muy mal (alta y a la barrera) y lanzó a las nubes otro tiro sin oposición en un córner ensayado. El inglés trabaja, pero no produce en la portería contraria.

Antoñito, clave

Antoñito puso en jaque a la delantera metiéndose entre líneas. Remató poco (1), hizo más daño como apoyo de Darío y Baptista. Sus centros al área (3) y sus jugadas de peligro (3) dieron alas al Sevilla.

Becks, el apoyo

Sobre todo, Beckham fue el apoyo. Tocó hasta 40 veces el balón con criterio. No está brillante el inglés, pero sí aporta mucho (6 centros al área) y roba balones (3). Lo mejor: su efecto acordeón arriba y abajo.

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Figo se machacó

Hacía falta dejarse la piel y Figo fue el primero. Por su banda saltaron chispas y nunca se arrugó, pidió balón, enfriándolo y encarando. Sacó el genio (imagen con Carlitos) y fue ejemplo de lucha digna para su equipo en terreno hostil.

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