Viaje por el parnaso
Se preguntan los existencialistas si el destino de un hombre está escrito: sólo si vas al Bernabéu. La diferencia entre unos y otros es tan evidente como que el Madrid creyó en causas y efectos; y el Málaga, en la suerte y las circunstancias. En Chamartín te puede sonreír la fortuna, pero nunca hacerte feliz. Se cumplió la lógica, es el Madrid. Pero los últimos 20 minutos de dominio boquerón destapan dudas: ¿qué habría pasado si Juande hubiese arrancado antes el autobús? Su equipo comenzó siendo una víctima sin rostro, pero terminó disfrazándose de Éibar o Sevilla. Queda preguntarse si no es mejor morir luchando, sin disfraces, con un fútbol que salga del alma. Con ambición. Con tu identidad.
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En la derrota más previsible, surgieron los protagonistas más insospechados. El mal momento de Duda cedió la alternativa a Luque, un futbolista descartado en enero. El fichaje con menos minutos de la plantilla apenas ha jugado 90 tiene en su tarjeta de presentación una asistencia, y un gol en el Bernabéu. Quizás el banquillo sea más profundo de lo que se presupone. No es sólo por el sevillano. Apunten otro nombre: Juanito.
Pero al final reconoces que el Málaga sólo hizo un viaje por el parnaso y hoy regresará a su infierno, el Espanyol. Dirán lenguas ventajistas que los de Juande son carne de descenso, pero una racha, menos amplia pero más cruda, se vivió en septiembre. Y a principios de 2004 el equipo paladeó 45 minutos de Champions. Esta noche, el Málaga se acostará con dolores, sin un colchón de puntos que lo separe del frío descenso, pero también convencido de que, pese a las seis derrotas consecutivas, a la séptima jornada resucitará.