La suerte de cara
Noticias relacionadas
Algo ha cambiado esta temporada. No es precisamente el juego, que sigue siendo ramplón y escasamente ilusionante. Dándole vueltas a los argumentos que puedan justificar nuestra inflacionista posición en la tabla, no encuentro otra razón que la suerte. Esa inmensa suerte que posibilita marcar en los tiempos descuento, como ante Osasuna. Ese mismo tiempo que antaño descontaba el bienestar anímico en el devenir de nuestros días y nos sumía en el infortunio, ahora nos reconcilia con la fortuna. Debemos de reconocer que sin Torres y con las contadas dosis de su talento que nos regala Ibagaza somos un equipo de lo más vulgar, del que difícilmente se entiende la posición que ocupa. Hasta los resultados de nuestros directos rivales nos suelen favorecer. A priori nunca hubiera apostado por un triunfo del Espanyol ante el Villarreal en la última jornada, que privó a este último de quitarnos la cuarta plaza.
Parece como si nos hubiéramos conjurado con el benefactor destino que, en esta ocasión, se ha empeñado en devolvernos la aureola de grandes que perdimos hace demasiado tiempo. Por delante tenemos un durísimo compromiso en Mestalla frente al Valencia, probablemente el mejor bloque de la actualidad. Me da que nos va a hacer falta mucho más que el factor suerte para salvar tamaño escollo.