El Corte Inglés pierde una empleada
La sorpresa del fi chaje de Reyes por el Arsenal no está ni muchísimo menos a la altura del interés que existe en algunos círculos por conocer cómo diablos se las va a apañar Reyes y su entorno en Londres. "Del inglés ni papa, yo el español y mal", bromeaba el jugador el pasado verano cuando el conjunto inglés ya hizo el primer intento por fi charlo. Y es que la cosa tiene guasa. Reyes (1-9-1983) nació en la localidad sevillana de Utrera en el seno de una familia humildísima. Hijo de Mari, ama de casa, y Francisco, un electricista retirado de la profesión por una enfermedad, de quien cuentan que derrochaba por los campos de arena de su Utrera natal más calidad que su hijo. Su único hermano, Jesús, quien lloraba ayer a lágrima viva cuando veía a su hermano pequeño despedirse del Sevilla, es su ángel de la guarda. Lo lleva para arriba y para abajo, siempre bajo su vigilancia. "Cuando llueve, el niño no coge el coche. Para eso estoy yo", repite con orgullo de hermano. Su escolta la completa su novia Reme, a quien Reyes conoció en el programa de Televisión Española Noche de Fiesta. Reme era azafata. Hace unos meses comenzó a trabajar en el Corte Inglés. Ayer se fue a Londres con toda la familia para cuidar del niño. Y es que detrás de esta millonaria operación se halla un adolescente, un joven que sería capaz de entregar su sueldo por ganar un encuentro de la NBA en su play-station y a quien sus representantes le obligaron a pelarse (tenía melenas) para mejorar su imagen. Con 15 años fi rmó su primer contrato profesional en el Sevilla. Sólo bebe agua y a las diez de la noche está acostado. Es Reyes, el niño de oro.