Europeo de Eslovenia | España 20-Dinamarca 24

Nos frenó Kasper

España chocó contra el muro infranqueable del portero danés del Ademar León

<b>LA MURALLA DANESA.</b> El eficaz portero danés Kasper Hvidt abortó muchas jugadas de los españoles, entre ellas la de la imagen protagonizada por Juanín García.
Ricardo González
Diario AS
Licenciado en Periodismo en 1997 y desde ese año redactor de Diario AS. Se apasionó del baloncesto europeo mucho antes, cuando era un niño en los 80, y en la actualidad es cronista del Real Madrid, del que ha cubierto más de mil partidos entre la ACB y la Euroliga. Estuvo en Japón 2006, en el primer Mundial que ganó España.
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Desilusión enorme en el joven equipo español. El premio gordo del Campeonato de Europa se ha esfumado tras caer sin paliativos ante Dinamarca. La Selección ya no luchará por las medallas. Aunque todavía existen mínimas posibilidades matemáticas, España tendría que ganar los tres próximos partidos y esperar una auténtica carambola de resultados. Pura utopía. En la previa del encuentro había un matiz, una distinción clara y determinante. España aterrizó en Eslovenia para formar un equipo joven y avanzar en el perentorio relevo generacional. "El gran objetivo de 2004 son los Juegos de Atenas", había repetido el seleccionador César Argilés. "En el Europeo debemos mejorar el juego y buscar la maduración de un equipo joven sin renunciar a nada".

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Enfrente, los vikingos daneses, con una afición exquisita ("Que viva España", cantaban), aunque con un equipo que echaba espumarajos por la boca. Les iba la vida en este encuentro, les va en el Europeo. Buscan el único billete que queda por vender para los Juegos Olímpicos. Se lo pelea a Suecia, a Eslovenia, a Serbia... Y esa necesidad contó. Hubo paradoja en la derrota española. El día que por fin se defendió a la altura de las circunstancias, el ataque naufragó estrepitosamente. Al menos, ya se sabe que estos jugadores saben y pueden hacerlo bien arriba y abajo. Sólo falta que maduren, que sincronicen sus relojes. Quizá falte un director. No habrá medalla, pero sí el reto de subir lo más arriba posible. Antológico estuvo David Barrufet bajo palos, en un duelo genial con Kasper Hvidt, portero del Ademar. Los dos rondaron el 50% de aciertos. Se retaron y acabaron en tablas, por lo que no decidieron. España naufragó en el ataque, agarrotada desde el inicio. Argilés apostó por la innovación y sacó a la vez a sus mejores cañoneros: Belaustegui, Iker Romero y Alberto Entrerríos, lo que obligó a éste a jugar de central. No funcionó. Tampoco tuvo su día en el lateral. El seleccionador probó numerosas combinaciones, todas a la papelera. Belaustegui (siete goles) parecía en momentos salvar los muebles. Agua.

Entrerríos, fuera. Los jugadores daneses rompieron el encuentro a partir del minuto 51, tras una exclusión de Alberto Entrerríos muy protestada por elasturiano. Los árbitros no ayudaron para nada a España y Dinamarca se disparó en el marcador (19-23) de la mano de su figura indiscutible, Lars Christiansen. La primera línea no anotaba, no creaba y se ofuscaba en jugadas cortas, pocos pases, poca paciencia. A la heroica, a la individual. Eso terminó de hundir al bloque, que sólo con piernas y brazos en defensa no se mantuvo. Los extremos y el pivote veían una vez tras otra como no les llegaba el balón, no existían. Siete tiros hicieron. Una miseria. Naufragio en la costa, al menos.

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