"Ayala era el central ideal para el Madrid"
Roberto Carlos pasa por un momento personal difícil, pero asegura que ya ha salido del túnel. A pesar de todo, el brasileño nunca ha faltado a su profesionalidad y defiende los colores del Real Madrid a muerte. Está pendiente su renovación. Florentino le ha ofrecido un contrato hasta el 2007 y Roberto confiesa que firmará en mayo. Aún es pronto para saberlo, pero su ampliación de contrato tendrá más capítulos.


¿Qué pasó ante el Betis?
Que nos presionaron mucho. Pero en la segunda parte demostramos que cuando el equipo está concentrado y bien físicamente, todo marcha bien.
¿Y qué le hizo Joaquín?
La gente cree que ha hecho un gran partido, pero sólo hizo el gol. Le gusta hacer la bicicleta, pero centros hizo uno en la primera parte. Joaquín debería jugar así siempre. No sólo contra mí o contra Zidane, al que le quiso hacer un caño. Los grandes futbolistas saben jugar bien contra los grandes y los pequeños.
Incluso le vaciló...
No, fue en la jugada del penalti. Yo toqué el balón y como viene en carrera, da con su pierna en la mía y caemos juntos. Pidió penalti, pero no era.
¿Y su discusión con Raúl?
No discutíamos, queríamos presionar al contrario. Teníamos que hablar alto porque el público cantaba mucho. Queríamos que Raúl asumiera la responsabilidad del centro del campo hacia delante y yo en la parte de atrás. Dicen que fue una gran bronca, pero no. Había que organizar el equipo.
Parece que siguen de vacaciones...
En la segunda parte mejoramos. Contra el Valencia será mejor...
¿El choque contra el Valencia es más que una eliminatoria de Copa?
Cada año es una historia. La gente se olvida de todo. El Madrid le ganó una Champions y siempre le pone en aprietos en Mestalla. Es el Madrid campeón de Liga, es el que pelea por la Champions, así que...
¿Son justas las críticas a Queiroz?
Los que se están metiendo con él al final tendrán que alabarle.
Dicen que el Madrid se puede permitir el lujo de perder porque, al final, siempre gana algo.
El problema es aguantar las críticas diarias. Por más que sean justas o injustas es la forma de decirlo. Hay maneras y se pasan con nosotros. Sabemos lo que ocurre y aquellos que nos critican, que vengan a los entrenamientos y vean el buen ambiente que hay en el grupo y que noten que la historia de la crisis no existe. Somos seres humanos y pasamos fases malas.
Y en el vestuario se siente que también habrá títulos.
Claro, ningún año hemos fallado. Hay dos meses de críticas, pero siempre damos la vuelta olímpica.
¿Ronaldo es tan extraordinario?
No me sorprende, le conozco y siempre mete goles. Ronaldo o Ronaldinho hacen maravillas con el balón. Dependemos de Ronie y él de nosotros.
¿Le parece bien que Henry sea el próximo galáctico?
Hay tantos... es muy bueno. Yo que sé qué pasa por la cabeza del presidente y si él se adaptaría al Madrid.
Roberto, ¿es necesario fichar a un central?
El Madrid ha perdido a los mejores centrales que ha tenido. El único que se adaptaría muy bien a nosotros sería Ayala, era el ideal. Es el número uno de los extranjeros. Se hablaba de Gamarra, Milito o cualquier otro, pero Ayala es el mejor.
¿Cómo está Roberto Carlos?
No me siento como antes. La lesión que he tenido en la pierna me ha perjudicado muchísimo. Nunca he tenido ninguna y para quitarme eso de la cabeza es complicado. No soy de los que hago más de lo que puedo. Yo voy a mi ritmo, con mi estilo, mis pensamientos, y lo que quiero es volver a jugar bien.
¿Y esa lesión no puede ser un poquito de cabeza?
Claro, es una realidad. En estos dos meses he pasado situaciones complicadas. Cuando uno no está bien de cabeza el cuerpo no funciona. Lo importante es que la gente sepa que mis problemas están terminando y físicamente me siento mejor y psicológicamente también.
¿Le molesta ser objetivo de la prensa rosa?
Desde mi separación los paparazzi me siguen. Es triste porque no estoy acostumbrado. Pido que no me sigan, vivo del fútbol y que respeten mi privacidad. Dicen que salgo, que bebo y que me he perdido después de separarme y eso es mentira.
¿Le perjudica que se hable ya de su renovación?
Creo que no. Le he dicho a la gente que no renovaré hasta mayo.
¿Y por qué sólo quiere hablar con Florentino y no con Valdano?
Para llegar al presidente tengo que hablar con Valdano, así que... Él está ahí para eso. Nunca he tenido problemas con él. Primero hablaré con Valdano y luego con el presidente.
¿Le gustaría que el club le hiciera una buena oferta por su fidelidad?
Eso lo decide el presidente. Me hará algo, lo sé. Nos llevamos bien, nos respetamos. El Madrid me ha dado la posibilidad de estar en premios importantes. No sólo es Roberto para el Madrid, también el club me ha dado mucho. Cuando salga de aquí quiero hacerlo como llegué, sonriendo y con la cabeza alta.
¿Sabe que hay gente que siente que usted no va a renovar?
Sí, ¿de verdad? (Sonríe y piensa). No, no... pienso renovar en mayo.
En este mes, ¿lo que más le han dolido han sido los pitos?
No, eso no. El madridista va al campo a disfrutar y el aficionado va a ver a sus ídolos y pitan si juega mal. En el 98, cuando perdimos el Mundial, 150 millones de personas decían que yo era el culpable, así que 80.000 personas no me harán perder la concentración. No tengo miedo a que me piten, me aterroriza cuando el Madrid pierda títulos conmigo jugando. Cuando no ganemos nada, yo estaré entre los culpables.
¿Qué es lo que le ha molestado?
Me han pasado tantas cosas, Carmen. No ha habido una específica. Mis cosas personales son las que más me molestan. Ha sido mi año más duro. Nunca en la vida me había sentido tan mal como en estos meses. Cuando me despierto por la mañana y no veo a mis hijos a mi lado me duele. Lo demás marcha bien con mis amigos y compañeros. Me siento solo y eso es lo peor que hay aunque tengo mucha compañía, pero es una soledad más íntima. No tengo ni a mis padres, ni a mis hijos...
¿Eso también le repercute?
La lesión del gemelo y el muslo fue porque tenía problemas personales. La gente se puede imaginar que cuando te despiertas mal, el día es horrible.
¿Y cuándo saldrá del túnel?
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Ya, es el momento. Casi todo está arreglado en mi vida, se lo prometo.
Eso espero.