Primera | Betis 1 - Real Madrid 1

Bekele y Ronie

Sevilla fue una ciudad llena de héroes que retaron al Principio de Arquímedes: Kenenisa Bekele, Ronaldo y Joaquín. Abrió el día en el cross de Itálica Bekele, etíope volador y casi transparente. El menos transparente Ronaldo descosió la cintura de Contreras. Joaquín avinagró a Raúl y Roberto Carlos.

Bekele y Ronie
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

El fluido. Más o menos, el Principio de Arquímedes establece que una masa introducida en un fluido ocupa y/o desaloja la cantidad de fluido equivalente a esa misma masa. El sabio Valdanágoras estableció que cuando ataca Ronaldo "ataca una manada". Por el sitio que ocupa y desaloja nuestro atacante, esto es una evidencia. Mientras Bekele, el héroe etíope de 50 kilos de peso, corrió en Itálica más de 10.000 metros campo a través en 31 minutos, Ronaldo tardó 60 minutos de partido en cruzar a todo trapo... una decena de metros. Pero cuando lo hizo, tras un lance-pase majestuoso de Zidane, Heliópolis entero se cimbreó al compás de la flexión de Contreras. Bekele y sus amigos etíopes desayunan un té con medio bollito. ¿Qué desayunaba Ronaldo en la favela? ¿Qué desayuna en Madrid? Buena pregunta para Arquímedes, Valdanágoras... y Contreras. Y para Kant.

Costuras. Un partido como el de ayer consiste en una sucesión de costuras que se abren y se remiendan a toda prisa y como buenamente se puede. Las apariciones de Joaquín llenaban de costurones la banda izquierda de la defensa madridista, sin soluciones en la transición hacia atrás. Por otra costura de la defensa del Betis entró la aguja de Zidane. Y lo que hizo Ronaldo no podía arreglarse ni con pespuntes de hilo negro: eso no fue un costurón, sino un desgarro que vistió de luto a la Macarena de Don Manuel. Tras la riqueza de matices de un partido tan volandero, habitaba la sombra de la sospecha. ¿Cuántas horas trabajan a la semana Víctor y Queiroz? Pero trabajar... de verdad. Al Betis le duró media hora la fuerza presionante. En todo caso, mucho más que la organización del Madrid.

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Rarezas: Roberto-Raúl.

Más rarezas. El extraño caso de Roberto Carlos. Daba la sensación de que, penaltis a un lado, Joaquín no podía despegarse del monosabio brasileño. Este Joaquín, que vendió su baratija más atractiva cuando más le convenía. Pero a veces, Roberto no estaba y Joaquín volaba sobre Bravo como Bekele sobre Itálica. ¿Dónde estaba Roberto? Una vez, en el fragor de combate, lo vimos encarado con Raúl, que pasaba por allí. Robertito le dijo a Raulito algo de bajar para atrás en defensa y se llevó una buena rociada de Raulito, y se puso serio: "A mí no me digas eso". Después, rieron. ¿Con Joaquín, con Ronaldo o con Arquímedes?

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