Osasuna empañó un gran día de Valdo
Expósito pagó su debut y su indecisión dio pie al gol del Albacete


La razón por la que Osasuna ya no gana es que ha perdido alcance en su juego. Lo que antes le daba para ganar ahora sólo le sirve para quedarse a medio camino. Su juego sigue siendo igual de meritorio, pero le falta esa pizca de fortuna, ese plus adicional de acierto que te permite sumar de tres en tres y no de uno en uno. En los primeros tres minutos Osasuna ya había roto dos veces las líneas del Albacete, equipo cuyo mayor mérito fue estar despierto y tener el estómago agradecido a los errores. La primera concesión navarra fue gol. Fue una jugada de esas que tan nerviosos pone a los defensas y que siempre resuelve el avispado de turno, en esta ocasión, Viaud. Primero vino el remate, luego un rechace sin fe, el balón que da en uno y en otro, no sale del área y, ley de Murphy, le cae al novato: Expósito. Expósito debutaba ayer y, viendo a Pablo García a su lado, le confío el desanlace a su compañero, olvidando que el jugador que va de cara (él) tiene preferencia. Expósito esperó el despeje de Pablo García, Pablo García supuso el balonazo de Expósito y Viaud, el único que fue con fe a por el balón, marcó. El Alba dio el primer golpe y se retiró de la pelea; guerra de guerrillas. El gol y un remate forzado de Buades fue absolutamente todo lo que hizo.
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Aguirre acertó dando marcha atrás y alineó a Valdo. Valdo le da función al balón, asegura entrada por la banda y se ofrece a la pared y al desmarque. En el Albacete eso no sucede. Se fía el balón a Aranda y ahí te las apañes.
En Osasuna apareció el mejor Aloisi, pero también el peor Bakayoko, muy desmejorado tras su lesión. De aquí y de allá, el equipo navarro sacó recursos para llevar siempre el balón al área. Tras no señalarse un penalti de Delporte a Valdo (20), Osasuna igualó al alcanzar Aloisi el rechace de un cabezazo de Valdo (otra vez él, sí) al poste. Al Albacete le alcanzó que sus fuerzas del mal, Viaud y Alberto, anestesiaran el partido e incomodasen a Pablo García, dejando así tuerto a Osasuna.