Primera | Sevilla

Baptista, el gran regalo de 2004

Caparrós: "Es una mina. Tiene una llegada tremenda y capacidad de definición. Debe mentalizarse de que puede hacer muchos goles"

<b>UN TESORO.</b> El Sevilla ha encontrado en Baptista un futbolista con un futuro más que prometedor. Todo un acierto de cara al Centenario.
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Julio Baptista llegó al Sevilla en silencio. Su fichaje fue sorprendente. Nadie había hablado de este jugador hasta que Del Nido anunció que tenía atado a un futuro crack: la Bestia. Baptista, con tan sólo 21 años, fue rescatado del Sao Paulo, donde ya empezaba a brillar. De él decían que su fortaleza física era deslumbrante y su futuro prometedor, brillante. Sólo referencias.

Sin embargo, el jugador, en la primera vuelta del campeonato, ha levantado más expectativas que las que los propios técnicos del Sevilla habían depositado en él. Baptista tiene muchas papeletas de convertirse en uno de los jugadores que despierten más interés en el presente campeonato. Su fútbol agresivo y directo crece con los partidos, su físico es un portento y, para colmo, está descubriendo una faceta innata de goleador. A pesar de que estuvo ajeno a la competición durante dos meses por culpa de una lesión, Baptista ya suma cinco tantos. Un tesoro. "Tiene una llegada tremenda y una gran capacidad de definición. Es una mina. Se tiene que mentalizar de que puede meter muchos goles más. Se tiene que olvidar de que era centrocampista. Tiene un físico que o le hacen falta o lo dejan solo", hablaba Caparrós ilusionado del futbolista, con quien se le ponen los ojos chisposos al descubrir las prestaciones que puede llegar a ofrecer.

Su historia es tan curiosa que hasta al propio jugador le sorprende. En Brasil se le reconocía como un buen futbolista, pero Baptista admite que nunca lo habían elogiado como aquí. Quizá porque nunca jugó tan bien... "Las cosas me están saliendo a la perfección. Nunca había metido tantos goles y hasta a mí me sorprende todo esto", señalaba el futbolista, quien analizaba los motivos de su eficacia goleadora: "En Sao Paulo me quisieron poner de delantero centro, pero yo no estaba a gusto porque jugaba de espaldas. En el Sevilla juego de atrás hacia adelante y puedo aprovechar los espacios. El fútbol en España es más vivo y directo que en Brasil, por lo que puedo aprovechar mis condiciones físicas y los espacios que se generan en los encuentros".

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Y es que esta perla brasileña ha pasado de ser en un potente centrocampista a convertirse en un mediapunta con una llegada terrible. Ahí están sus goles. "Estoy convencido de que jugando en esa posición puedo hacer muchos más. Ojalá pueda llegar a 10 o 12. Pero Darío es delantero y a él le hace más falta marcar. Seguro que al final consigue más que yo".

Baptista se ha integrado a la perfección en el equipo y en la ciudad. Su buen momento le invita a ser optimista y a pensar en que el equipo logrará los objetivos: "Es cierto que no jugamos bien el domingo, pero lo más importante es ganar. El espectáculo está bien, pero los puntos son más necesarios. Ahora llega la Copa". La Bestia asusta, para gozo y disfrute de los sevillistas.

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