Primera | Betis

"Víctor no es malo; ganó una Recopa"

El presidente apuesta por el técnico y responsabiliza a los jugadores

<b>TOMA EL MANDO</b>. Lopera apareció por el vestuario para dejar claro su apoyo a Víctor, aunque los resultados pueden cambiar las cosas.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Los futbolistas deben asumir la responsabilidad de tirar del carro atascado del Betis. Y no toda la culpa de la situación es de Víctor Fernández: ésa es la idea que Manuel Ruiz de Lopera trasmitió a su plantilla de jugadores en la tarde del lunes, por todos los medios y terminales a su alcance. Y, por supuesto, de primera mano y mirando a los ojos de sus asalariados.

Directamente y sin la presencia de Víctor, el presidente confrontó a los jugadores con la realidad del equipo y de la clasificación, determinado a lograr la máxima dedicación de la plantilla para que el Betis abandone los últimos puestos de la tabla. Traducción: Lopera apostará hasta el final por Víctor, que fue su apuesta personal. Pero ese final puede ser una nueva humillación en casa, donde los resultados ya han dejado claro al presidente que el Betis ha cesado de funcionar. Primera y ardiente cita en Heliópolis, el 11 de enero, nada menos que el Málaga de Juande Ramos, el hombre al que Víctor sustituyó por decisión personalísima de Manuel Ruiz de Lopera, dueño del Real Betis Balompié.

El lunes, las paredes del vestuario y los oídos de los jugadores del Betis escucharon frases presidenciales de este estilo: "Esta situación se arregla con el esfuerzo de todos, y yo confío en todos vosotros. Ya saben ustedes que los que más pierden cuando hay un descenso, siempre son los jugadores. A ningún futbolista le interesa descender". "Víctor no será tan malo cuando ha ganado una Recopa y lleva más de 500 partidos en Primera División". "Si alguien tiene alguna queja con el entrenador, que me la cuente a mí, que yo lo escucharé".

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Lopera generalizó en una pregunta sobre las presuntas quejas o diferencias de la plantilla con el técnico, pero ningún jugador reconoció abiertamente la existencia de esas quejas o diferencias. Por su parte, Víctor Fernández, que se siente en el ojo del huracán, ahora más que nunca, ya ha anunciado a los medios de comunicación que esta semana sólo se pronunciará públicamente el viernes, tras elaborar la lista de convocados para el viaje a Valladolid. Otra traducción: Lopera ya le ha dejado claro a Víctor que no puede hacer más por respaldarle ante Dios y ante la totalidad de su plantilla.

Reacciones. Accesoriamente, a cualquiera se le ocurre la reflexión de que a los jugadores puede no sentarles bien el hecho de que se desvíen la mayor parte de los tiros sobre sus espaldas más o menos directamente. Al margen de todo, si el público del Betis empieza a concienciarse sobre la presunta "culpabilidad" de los futbolistas, esa presión que tanto temen Lopera y sus emisarios podría dejarse sentir en Heliópolis más que nunca. Pero el resto, es decir, casi todo corre a cargo de los dioses del fútbol, de los resultados en los próximos encuentros, y, sobre todo, del Málaga: el Málaga de Juan de la Cruz Ramos.

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