El TAS ahorra un problema al COE
Menudo favor le ha hecho el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) al Comité Olímpico Español (COE). Al presidente del COE le daba apuro inscribir el nombre de Muehlegg en el frontal ovalado de la entrada principal donde aparecen, grabados en dorado, los nombres de quienes han ganado las 78 medallas de España en la historia de los Juegos. Ponerle, había que ponerle, pero la decisión se retrasaba. Daba no sé qué incluir en la lista más gloriosa del deporte español a un tramposo por mucho que hubiera ganado dos medallas. La decisión del TAS de quitárselas ha resuelto un problema que el propio COE no sabía cómo resolver.
Noticias relacionadas
Nombrar a Muehlegg en el COE era como nombrar a la bicha. Nadie quería saber nada de él. Ahora, la verdad, tampoco. Por no saber, nadie sabe ni siquiera dónde está. Y tendrían que empezar a saberlo, porque habría que reclamarle los 120.000 euros que se le abonaron por las dos medallas que ahora tendrá que devolver. Pero quizá con tal de no volver a saber de él hasta se las perdonen. Lo que se teme es que dentro de dos meses aparezca y, una vez cumplida su sanción de dos años, reclame un puesto en el equipo español. El COE dirá que acuda a otra ventanilla, porque hasta dentro de dos años no hay Juegos de Invierno.
La pelota entonces pasará al Consejo Superior de Deportes. Aún quedarán algunas pruebas por celebrar de la temporada de esquí y sólo podrá participar si su país, que es España pues le dimos la nacionalidad, le inscribe. La respuesta ya está pensada: primero, pasar exhaustivos controles antidoping; segundo, acatar las normas de la Federación de Deportes de Invierno en cuanto a preparación y entrenamientos se refiere para no dejarle ningún margen de maniobra clandestina. Sólo así se le volverá a expedir la licencia. Pero esta vez hagamos las cosas mejor, que se federe por alguna provincia donde nieve, no en Murcia.
