Henry corre a casi 33 km/h con balón
Mantuvo esa velocidad en 30 metros en el gol que marcó a Dinamarca


Fue en el Jan Breydel Stadium de Brujas, el domingo 11 de junio de 2000. En el Francia-Dinamarca que abría la Eurocopa para ambas selecciones, Thierry Henry firmó un gol... tan galáctico o sideral, que podría haberlo suscrito uno de los ídolos del francés: Carl Lewis. Hacia la hora de juego, Marcel Desailly lanzó un pase largo a Henry sobre las espaldas de la defensa danesa. Emboscado entre líneas, Thierry, "Titi", saltó como un rayo desde la zona izquierda de la media punta. Y "Titi" o "Terence", como le llaman en Highbury, desarrolló hasta superar al portero Schmeichel, una carrera de 60 metros, en cuya parte cenital de 30 metros se movió a una velocidad media de 32,2 kilómetros por hora, según un estudio computarizado de los técnicos de la Federación Francesa de Fútbol, con la ayuda de sus colegas de atletismo.
De acuerdo a la medición, si Thierry no hubiera ralentizado la velocidad al encarar a Schmeichel y hubiese seguido la progresión natural hasta una eventual línea de meta de 100 metros, el jugador habría bajado con seguridad de 11 segundos, en torno a una marca de 10.70... de acuerdo a la corrección que impone una salida "lanzada" y teniendo en cuenta su margen de aceleración.
Como un velocista
Cuando se analizó biomecánicamente aquel gol ante Dinamarca en la Eurocopa de 2000, Michel Piasenta, el entrenador que ha trabajado con los mejores velocistas caribeños de Francia, dijo textualmente: "Thierry reúne condiciones innatas especialmente buenas para la velocidad. De haberle enseñado algunas cosillas técnicas en su adolescencia, hubiese corrido francamente bien en velocidad larga. Con sus características físicas, podría haber sido un buen especialista en 400 metros. Es un portento físico".
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Piasenta conoció a Henry en los partidillos que éste jugaba con Anelka y sus amigos en los campos semidesérticos que rodean las pistas de Versalles.