Un equipo que está en crisis y no juega bien
Ballack no funciona y el Bayern sobrevive gracias a su excelente nómina de delanteros, con Makaay a la cabeza


El Bayern pasa una crisis evidente, con sólo dos triunfos en sus últimos 13 partidos de Champions y un cuarto puesto en la Bundesliga, por lo que merece un análisis. Makaay sí funciona, con una media goleadora similar a la que logró en el Deportivo (siete tantos en 12 partidos). Por eso, las debilidades hay que buscarlas por otro lado. Ballack no funciona, y su hasta ahora decepcionante paso por el Bayern es el desencadenante del mal juego. Quizá sobrevalorado, quizá presionado por un presidente como Beckenbauer, lo cierto es que ni dirige el juego ni se acerca al centrocampista polivalente y llegador que conocimos en el Bayer Leverkusen.
Con sólo medio Ballack este Bayern tiene problemas en la creación y juega mal. Le salva su excelente nómina de delanteros (Makaay, Pizarro y Santa Cruz) pero cada vez se le hace más difícil ganar con comodidad en la Bundesliga. No extrañan las declaraciones de Beckenbauer contra pesos pesados de la plantilla ni la crisis de ansiedad de Deisler, que no pudo soportar la presión de la historia del Bayern. A tres meses de la eliminatoria ante el Real Madrid este Bayern no parece tener margen de mejora. Será difícil que Ballack funcione como de él se esperaba, y sólo le queda esperar una buena tarde de sus delanteros en Múnich. Es lo único peligroso de este Bayern poderoso por historia pero bastante debilitado en los últimos tiempos.
Lo +
La capacidad ofensiva del Bayern ha crecido mucho con la llegada de Makaay. Hitzfeld tiene la opción de juntar en un mismo equipo a sus tres delanteros. Con Santa Cruz, Pizarro y el holandés, el Bayern exhibe una gran pegada que, unida a la habitual solvencia defensiva del Bayern, aumenta sus prestaciones en este tipo de partidos. Makaay se ha adaptado perfectamente después de un inicio irregular.
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Lo -
El mal momento que está atravesando Ballack está lastrando en demasía el juego del Bayern. El equipo falla demasiado en la construcción, y por ahí vienen muchos de los contraataques que tantos disgustos le han dado esta campaña al Bayern. Además, Hargreaves no vive un momento tan dulce como en anteriores temporadas, en las que Hitzfeld siempre le buscaba un hueco en el once como interior o lateral.