Yo digo PEDRO P. SAN MARTÍN

Un flaco divino

Actualizado a

Noticias relacionadas

A mí me sorprendió David Beckham por flaco. Será porque el último Galáctico que recibimos en AS fue Ronaldo. Al inglés le ví escaso de perímetro pectoral, flojito de brazos, piernas finillas y nada de culo. No quiero derribar al Apolo de la belleza. Hablo de ese atleta-futbolista queesperaba y que no encontré. Me da la sensación de que en Manchester invirtió demasiado tiempo en cuestiones periféricas y se olvidó del gimnasio cuando estuvo en edad de echar músculo. Hay muchos con un body futbolero como el suyo (Raúl y Pavón, recuerdo) y también son cracks como lo es este fenómeno. Pero, en realidad, lo que busco decir es que no entiendo cómo un maniquí de este calibre fino es capaz de partirse la cara en el campo hasta con Tyson si se le cruzase en el camino.

Con esa carita angelical, la coletita y dientes de diamante me rompe los esquemas del futbolista cachas, poderoso y hasta mal encarado. Zidane, por ejemplo, es gigantón y mete miedo. Ronaldo es de acero. Roberto Carlos está como un roble. Figo te mira y te mata. Beckham aparenta que no ha roto un plato y, en cuanto se viste de corto, se convierte en un animal del fútbol: corre, pega, toca, apoya, roba y marca. Definitivamente, entre otra decena de cosas, Becks ha traído a España algo innovador: un estilo a imitar. Me rindo: Quiero ser como Beckham. Pero me pilla tarde.

Te recomendamos en Polideportivo