Yo digo Maldini

El encuentro más especial

Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

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Nació en un barrio de Marsella, se declara hincha del Olympique pero ya se encargó de confirmar que jamás jugará allí. Demasiados conocidos, demasiados agobios y una presión mayor que en Madrid. Y por eso el partido de mañana es tan especial para él. En Marsella jugó aquel partido ante Sudáfrica que abrió el camino hasta el título en el Mundial 98, y bastó con visitar la ciudad durante aquel verano para darse cuenta de la locura que Zidane despierta en Marsella. Un fervor popular que se acerca a la locura maradoniana en Nápoles. Carteles inmensos, pancartas y figuras de Zidane por todos lados. Esta ciudad le ama. No hace mucho inauguró un mural de 150 metros cuadrados muy cerca de la casa en que nació.

A Zidane le adoran todos, pero muy en especial la comunidad argelina. Su barrio de La Castellane se ha convertido en un lugar de culto, sobre todo en la ya famosa Union Sportive Saint Henri que le vio crecer como persona. Tanto su padre como su hermano Farid siempre se dejan ver por el barrio. Mañana se vestirá de gala, aunque el partido tenga mucha más importancia para el OM que para el Madrid. Zidane recordará aquellos partidos como hincha en un fondo del Velodrome, y se preguntará por qué jamás jugó en el equipo. Se probó en el OM, pero solo en el Cannes creyeron en su talento y cuando el Marsella decidió hacer una oferta, el Girondins se había adelantado.

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