Australia teme que juegue Feliciano
El toledano llama la atención por su físico y por su triunfo en Madrid sobre Philippoussis. Una tormenta impidió entrenarse ayer a España al aire libre


El Kooyong es el club señorial de Lew Hoad y de Rod Laver, lleno de jubilados que visten de blanco que, en tiempos, acogió en su hierba el Open de Australia. Melbourne tiene algo de Miami: por el cielo, los rascacielos, el calor tropical (30 grados a las 9 de la noche)... y la forma en que van y vienen las tormentas.
Tras vencer al jet lag, los españoles fueron a entrenarse a Kooyong... y acabaron de estampida, huyendo de lo que descargaba la negrura del cielo. Es curioso que los australianos, que habían estado justo al lado, terminaron sin problemas. Pero unos minutos después del mediodía tropical de Melbourne, madrugada en España, Corretja, Feliciano, los capitanes y el resto del personal, hubieron de meterse en el vestuario del Kooyong ("reservado a miembros del club"), en desbandada. Por la tarde se entrenaron en una pista cubierta del National Tennis Center australiano.
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A Moyá se le espera hoy en Melbourne a las 10:00 de la mañana. Exacto: la medianoche española del jueves al viernes. Curioso que Moyá, objetivo de los palabros de Hewitt, llegue desde Miami. Ferrero tardará un día más. Según los españoles, el valenciano viene desde Los Angeles, pero The Age, un diario de Melbourne, dice que ha estado en Brasil con su novia. Hay críticas. "No sé cómo los españoles no han venido aquí desde Houston como hicimos Philippoussis y yo", dice Woodbridge.
Periodistas y técnicos australianos preguntan y repreguntan por Feliciano López, que llama la atención por su físico y su saque. Y por su último triunfo sobre Philippoussis, en Madrid "¿Cómo lo pronuncian ustedes, Fe-li-si-anoou?" "¿Creen que va a jugar individuales?" "Feliciano tiene que demostrar que está mejor que Ferrero o Moyá. Es una incógnita que tardará días en resolverse. Habrá que ver cómo se mueven en la pista del Arena", dice "Capitán Arrese". Y remata Fitzgerald, el capitán de Australia: "Feliciano y Philippoussis, vaya dos chicos fuertes. Me gustaría ver un partido entre ellos". En Madrid, ganó Feli. Aquí, Arrese dirá. Miramos al cielo negro y pesado de Melbourne. Contra la hierba, el alma.