La ilusión por bandera
Es una alegría que el Málaga pueda tener un presidente de esta índole, tan ambicioso. Es bueno siempre y cuando la humildad vaya por delante. Y humildad al máximo dirigente malaguista no le falta. Él no es tonto. Sabe perfectamente el material con el que cuenta el técnico Juande Ramos y lo que puede dar de sí la plantilla del Málaga. Una plantilla donde hay diversidad de pareceres. A algunos le gusta que se hable de Europa, a otros les importa que el comentario sea obtener la permanencia, pero todos respetan las palabras del presidente, incluido Juande, aunque éste es cauto, muy cauto y su filosofía es ir paso a paso. Zorro viejo el entrenador.
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A Serafín le gusta vender ilusión. Quizás es lo que necesita la afición del Málaga. Una afición que está ávida de logros deportivos, que quiere volver a celebrar los éxitos en la Plaza de la Constitución. Éxitos como los ascensos a Segunda y Primera División o la consecución del título de la Intertoto o el ascenso del Málaga B a la categoría de plata del fútbol español, por poner unos ejemplos.
Se imaginan al Málaga en la Liga de Campeones la próxima temporada? Soñar no cuesta dinero. Soñar, soñar, lo hacemos todos. Cada uno tiene sus sueños en la vida y el del presidente no es otro que hacer un Málaga grande. Un Málaga que sea la envidia de toda España y va camino de conseguirlo. Eso sí, un consejo: primero la permanencia, luego lo demás.
