Hewitt: "Todo lo que ocurrió en Barcelona está en nuestras memorias"
El aussie ha empezado a calentar la final y echa la culpa a Corretja de la actitud del público del Sant Jordi hacia los jugadores australianos.

El australiano Lleyton Hewitt no parece dispuesto a pasar la página y ya 'calienta' la final de la Copa Davis que se disputará del 28 al 30 de noviembre en Melbourne y donde España devolverá visita a Australia después de su victoria en 2000 en el Palau Sant Jordi.
El ex número uno de la ATP no olvida la final en la Ciudad Condal en la que asegura se le faltó al respeto a él y al conjunto australiano. Por ello, y ante la visita española a Melbourne, espera tomarse la revancha.
Hewitt apunta directamente a Alex Corretja al que considera responsable de la situación vivida en Barcelona. Sin dudas las relaciones entre australiano y español han pasado por altibajos, pero el barcelonés dio el asunto por zanjado después de una converación que ambos mantuvieron durante el Open de Estados Unidos de 2002.
Algo que no ha hecho Hewitt que aprovecha este momento para rememorar viejos pasajes intentado, en parte, quitarse algo de presión que siempre le ha marcado en las finales de la Copa Davis que ha disputado.
"Corretja se disculpó por si durante esa final hizo algo que hubiese podido molestarme y yo acepté sus explicaciones. A partir de ese momento nuestra relación volvió a cauces normales. Nos saludamos y no tenemos ningún problema, aunque todo lo que ocurrió en Barcelona está en nuestras memorias", subrayó.
El australiano, criticado en ocasiones por los gestos que habitualmente acompañan a su tenis durante los partidos, alude a la falta de cultura tenística de la afición que acudió al Palau Sant Jordi.
"En Barcelona se pudo ver muy poco respeto por el tenis y por la tradición de una competición tan importante como la Davis", señaló Hewitt, que en esta ocasión partirá como número dos del equipo australiano.
Campaña anti australiana
Hewitt involucraba al que fuese capitán español Javier Duarte en una hipotética campaña anti australiana. "No me importaba los gritos de la gente, pero España intentaba aprovecharse de ellos y montar el número en su favor. Alex y Duarte, el capitan, fueron los que encabezaron la situación y construyeron una campaña en nuestra contra hablando con los medios de comunicación", aseguró.
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E incluso apuntó que la prensa española apoyó esa campaña de la que hizo uso. "En un restaurante en Barcelona me mostraron un periódico que utilizaba palabras que yo no había utilizado. Así se leía en el titular 'Tengo que aprender a odiar al rival'", agregó.
"Todo esto me sirvió de motivación extra para ganar a Costa en la primera jornada. Luego hablé con Corretja, pero todo quedó en la memoria de ambos", añadió Hewitt sobre un asunto que el español, un tenista que siempre se ha caracterizado por llevarse bien con el resto de tenistas del circuito, decidió enterrar desde hace tiempo.