Pasado difícil y un presente de oro

Valmiro Lopes Rocha Valdo (23-4-81) es hijo de inmigrantes. Sus padres tuvieron que buscarse la vida fuera de Cabo Verde y llegaron a la población leonesa de Villablino hace 26 años. Allí nació Valdo. Su padre, José Blanco, sacó a su familia adelante trabajando en las minas del Bierzo. Quiso ser futbolista, pero su traslado a España se lo impidió. El pasado verano entrenó a la selección de Cabo Verde en el Primer Mundialito de la Inmigración que se disputó en Madrid. José Blanco proyecta ahora sus ilusiones en su hijo Valdo. Este jugador polivalente, de aspecto parecido a Henry, estudió como interno en el colegio de Santa María del Parral, donde jugaba al fútbol sala. El Pozuelo le fichó cuando era alevín y allí llegó hasta el Juvenil C. Los ojeadores del Madrid decidieron incorporarle al Juvenil B blanco. Del Bosque le hizo debutar con el primer equipo el 6 de octubre de 2001, ante el Athletic y, desde entonces, es el ojito derecho de Valdano. En diciembre del año pasado, el Madrid decidió cederlo a Osasuna y, hace seis meses, los dos clubes llegaron a un acuerdo de traspaso, pero el Real Madrid se reservó una opción de recompra. Valdo está deslumbrando en Pamplona (ya lleva dos goles) y será la primera sorpresa de Florentino, que pagará 1,8 millones por su primer fichaje para la temporada.