Ferguson le llevó a Old Trafford
A sus 34 años, Ronnie Johnsen tiene una larga y fructífera carrera a su espalda. Tras pasar por el Besiktas, Alex Ferguson le echó el ojo para el Manchester United, donde fue campeón. Luego, sus rodillas truncaron en parte su prometedora carrera.


Maltratado por las lesiones de rodilla, incluso se especuló hace unos meses con una marcha al Molde, pero se quedó en el Aston Villa. Mejor para los noruegos, que no tienen jugadores polivalentes y con la experiencia de Ronnie Johnsen, capaz de funcionar bien como central o mediocentro defensivo. Prefiere jugar atrás, pero quizá mañana le veamos unos metros por delante. Nacido en Sandefjord (19-6-1969), pasó muy rápido por el Stokke, el Eric Tonsberg, el Lyn y el Lillestrom. Una trayectoria ascendente en su país, lo que le valió un traspaso al Besiktas en 1995. Jugó tan bien en Turquía que sólo un año más tarde Alex Ferguson convenció al Manchester United para que le fichase por cerca de dos millones de libras. Se hizo rápido titular como sustituto de Steve Bruce y funcionó muy bien junto a Gary Pallister en su primera temporada. Entre bromas se le llamó en su país el Beckenbauer noruego, sobre todo después de proclamarse con el United campeón de Liga en su primera temporada. Luego llegaría el Mundial de Francia 98 con aquella histórica victoria noruega ante Brasil. Aquel día Johnsen se doctoró frente a Ronaldo. Después, un calvario por sus lesiones de rodilla. Casi inédito en la campaña 1999-2000, el United le concedió la libertad y firmó por el Aston Villa. Ya tiene 34 años. Lástima las lesiones de rodilla, porque Johnsen pudo llegar más lejos en Old Trafford.