Patear: ser o no ser
En el rugby hay ensayos y patadas. Entre los primeros está el del galés Gareth Edwards, en el 73. Ese es El Ensayo. Entre las segundas está la del escocés Gavin Hastings, que marcó el gol de Pelé al convertir un golpe desde 60 metros en el 87. Esa es La Patada. Pero el rugby actual se está igualando cada vez más y hay partidos que se ganan por detalles, siendo muy importante el del porcentaje de acierto en la patada.
Noticias relacionadas
Analicemos esto en los candidatos al título. En primer lugar está el inglés Jonny Wilkinson. El niño prodigio del rugby tiene una ventaja sobre el resto: es ambidextro. Le pega igual con la izquierda que con la derecha. Wilkinson aterriza en cuartos de final con un porcentaje del 87% de sus intentos convertidos. Este año nunca falló dos patadas en el mismo encuentro. El pateador neozelandés es Carlos Spencer, ya que Andrew Merthens (75%) se quedó lesionado en casa. Spencer, un apertura completo, no tiene en la patada su fuerte (63%).
El pateador australiano Elton Flatey mantiene un digno 76%, pero a veces la presión le puede y es el zaguero Matt Burke el que patea (73%). Mientras que el surafricano Louis Koen, con un 79%, está bajando su media en este Mundial. Pero todos están lejos del récord del canadiense Gareth Rees, con un 100% (19 de 19) el pasado Mundial.