Entrevista Alfonso Camba

"Tenemos 72 millones para invertir en un Atlético sin Gil"

Alfonso Camba, presidente de Alternativa Atlética insiste en comprar el Atlético. Sube su primera oferta y está dispuesto a pactar con Gil una salida dilatada. El club le ha ofrecido cubrir los 12 millones de la ampliación (25 por ciento del capital), pero Camba no negocia por menos del 51 por ciento. Con la deuda actual, comprar el Atlético sale más caro que la Juventus.

Javier Hernández
Redactor en el Diario AS desde 1992. Presentador, narrador y comentarista de Turf en TVE durante 16 años (2005-2021). Autor del libro 'Atleti somos nosotros'.
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¿Sigue con su idea de comprar el Atlético?

Así es, soy persistente.

Persistencia que debe ser traducida en euros para ser convincente.

Ahora mismo tenemos 72 millones de euros para invertir en el Atlético. Hablo en prural, como presidente de Alternativa Atlética. De aquí a final de año haremos una ofensiva mediante nuestro área económica, con Antonio Carmona y Salcedo entre otros, para la captación de inversores institucionales y particulares, gente muy atlética, para saber la cifra final del proyecto. Intentaremos llegar a los 130 millones de euros y en enero presentarle la oferta a Gil, si no nos llame él antes.

Mucha tela...

Sí, pero esa cantidad no es sólo para Gil. Se incluye el plan de viabilidad y el pago de un paquete accionarial que nos garantice, al menos, la mayoría.

Cuando habla de venta, Gil endurece sus palabras, pero la semana pasada les ofreció entrar en el club.

Nos ofrecieron participar en la ampliación de capital a cambio de un puesto en el Consejo de Administración. Querían que afrontáramos los 12 millones que han quedado sin cubrir, lo que significa el 25 por ciento del capital social total. Pero dijimos que no, porque eso es quedarse en minoría y no está en negociación la gestión del club. Para nosotros es condición sine qua non que los actuales gestores se vayan. En nombre de nuestros inversores, fundamentalmente suizos, no negociaremos menos de un 51 por ciento.

Esos inversores pondrán caducidad para hacer efectiva la compra...

Tenemos su respaldo, pero es muy difícil convencer a inversores cuando el pasivo actual del Atlético es de más de 200 millones. Las actas de Hacienda son de 80 millones, a los que hay que añadir la deuda con acreedores, de 150. Esas cifras están reconocidas en el balance actual, en el que figura el estadio Vicente Calderón como garantía de la deuda con Hacienda.

Así es de locos comprar.

Un club saneado como la Juventus tiene un valor bursátil de 240 millones. Y por encima de la Juve sólo está el Manchester United, con un valor de 870 millones. Con los 230 de deuda, en cuanto los Gil pidan más de 10 ya se estaría pagando por el Atlético más que por la Juventus.

Pues eso, de locos o de gente como Abramovich, el ruso del Chelsea.

Ni eso. Hoy en día hay mil opciones mejores para un filántropo o un mecenas. Abramovich pagó por el Chelsea 85 millones, el Arsenal tiene un valor en Bolsa de 130 y Ajax y Roma están por debajo de 100. Y esos son clubes saneados, si no, no cotizarían en Bolsa.

La esperanza de los Gil es una amnistía fiscal sobre la deuda.

Personas muy relevantes de la Agencia Tributaria nos han dicho que esta vez no habrá amnistía fiscal. Ya hubo una camuflada con el plan de saneamiento para la conversión en Sociedad Anónima.

¿Y no es sospechoso que un club como el Atlético, con mil recursos, acumule tal disparate de deuda?

Estas cifras son aterradoras. La gestión ha sido un desastre y la situación es catastrófica. Es patético que quienes han producido esa deuda y llevado a la quiebra quieran ser ahora los garantes del futuro de la entidad. Gil está para exigir poco.

Hombre, se comprometió a vender, pero es difícil que lo haga antes de la sentencia del Supremo.

Él dirá. Estamos dispuestos a pactar siempre y cuando haya fecha de su salida. Podemos admitir una salida dilatada, pero que haya salida al final. Cada uno es reo de sus palabras y dijo que vendería. Gil tiene la manija.

Comprar sin conocer la sentencia es comprar a ciegas. Podrían ordenar la salida de las acciones a subasta y perder la inversión.

Asumimos ese riesgo. La Audiencia dijo que el desembolso de 11,8 millones era imprescindible para la ampliación, pero no que ese pago devolvería la titularidad de las acciones, que siguen sub iudice. Si las acciones saliesen a subasta, tendríamos que cubrir el capital dos veces.

La ampliación, por cierto, un fracaso.

Jesús Gil se comprometió a cubrirla, pero no lo ha hecho y hará una reduccción de capital. Ahora se abre un nuevo tramo para los abonados, y eso servirá para ver los afectos que tiene Gil.

Que Esteban Rivas y Enrique Ventero, gente del Consejo, se marchen cansados de perder dinero es significativo.

Sólo cuatro personas han cubierto la totalidad de acciones: Miguel Ángel Gil, Cerezo, García Abasolo y Herrero. Ya nadie quiere a Jesús Gil como compañero de viaje. Nadie pone dinero para que lo gestione él.

Hasta la afición, que siempre ha sido muy consentida, ahora organiza manifestaciones y protesta en la grada. ¿Está Gil desgastado?

Antes la gente le reía las gracias pero no ponía dinero. Ahora ni lo uno ni lo otro. El grado de antipopularidad de Gil dentro de la masa social está fuera de toda duda. Gil ya no es garantía de nada.

Es que su historial es terrible. Compró el Marbella y desapareció, tocó el Cádiz y descendió a Segunda B, liquidó el balonmano y el baloncesto, bajó al Atlético a Segunda...

Y lo más grave, se cargó las categorías inferiores y perdimos a Raúl. Todo esos hechos son el reflejo de su gestión.

Gil también está perdiendo Marbella. ¿No cree que se aferra al Atlético por ser la única ventana social que le queda?

No lo sé, pero es paradójico. Si se aferra con el estado económico en el que está el club, algo que no haría en cualquier otro negocio, es que le sigue siendo útil para sus intereses.

Quizá porque el club es la teta de la que mama toda la familia. El Atlético da de comer a Gil y a sus hijos. ¿Lo cree?

Sí es cierto que existe confusión entre el patrimonio familiar y el del club.

Hay un dato esclarecedor. En los últimos 11 años, el Atlético sólo ha estado una vez entre los cuatro primeros, con derecho a Champions.

La gente debe entender que la gestión repercute en lo deportivo. Hace poco escuché en la cadena SER un concurso en el que preguntaban por cuál había sido el puesto más repetido por el Atlético en la historia de la Liga. Observé con tristeza que la gente respondía el sexto, el octavo o el décimo, cuando es el segundo. Para los aficionados, el valor actual del Atlético es ese, el noveno o el décimo.

Todo eso produce un deterioro de marca de la institucion.

Es clave recuperar la imagen. A la gente de Alternativa Atlética nos duele porque hemos vivido los momentos de gloria de este club. Cuando Vicente Calderón nos puso lo de el Pupas, veníamos de perder una final de Copa de Europa. Ahora añoramos la época de el Pupas, cuando éramos campeones cada tres años. Ojalá pudiéramos perder finales todos los años. Si en la década de los 70 le dices a alguien que el Atlético iba a bajar, se muere de risa. Ahora la pregunta es ¿y puede desaparecer? La situación es la que es.

A diferencia de Jesús Gil, usted es del Atleti de siempre. De aquellos días de gloria, ¿cuáles vivió?

Estuve en la final de Heysel, contra el Bayern; he vivido personalmente todas las Copas ganadas por el club, las nueve; estuve presente en Sarriá cuando ganamos la Liga en el 66 y en la Nova Creu Alta, en el 70, cuando nos proclamamos campeones. También en Lyon, en la final de la Recopa. Donde ha ido al Atlético he ido yo. Ahora no me gusta hacia dónde va.

Recientemente, para apaciguar una manifestación, Gil dijo que Alternativa le había mandado unos cabezas rapadas para pegarle. ¿Qué hay de cierto?

Cosas de Gil, una de sus salidas ostentosas a las que nos tiene acostumbrados. Alternativa es un grupo de 30 directivos compuesto por profesionales de prestigio y ex jugadores. Nada que ver.

¿Usted se haría una autoentrevista?

Soy lo suficientemente pudoroso como para no llegar a esos extremos.

¿No cree que ahora hay menos gente que se hace del Atlético?

No. La afición es sufrida, pero le gusta ganar. No hay que convertir el seguimiento a unos colores en un ejercicio de masoquismo. La imagen de un Atlético grande que tienen las nuevas generaciones es el espíritu de la tradición familiar. Sólo con la imagen actual, es difícil captar nuevos aficionados al Atlético.

Si se hacen cargo del Atlético, la intención es salir a Bolsa.

Sí. Se podría hacer en cinco años.

¿Es productivo?

Sí, la Bolsa te permite que el mercado te juzgue, y también utilizar sus recursos para hacer inversiones en el club, invertir en activos que es fichar futbolistas.

Florentino dice que no sabe para qué sirve a los clubes estar en Bolsa.

Es un opinión muy respetable. Pero su empresa, ACS, está en Bolsa, y los clubes que lideran el concierto europeo están en Bolsa: Manchester, Juventus...

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¿Antimadridista?

Antes lo era menos. El Real Madrid ha gozado de tratos de favor de todos los estamentos. Es que he sufrido muchos derbys.

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