Primera | Deportivo 0 - Mallorca 2

Regalo a Etoo

Un penalti tonto de Romero permitió al camerunés abrir el marcador. Bruggink sentenció y Luis ganó a Irureta en Riazor

<b>ALEGRÍA BERMELLONA</b>. Los jugadores mallorquinistas se llevaron una victoria vital porque Albacete y Espanyol también sumaron tres puntos.
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Hay partidos que son triangulares. El de anoche en Riazor es un ejemplo. Se medía el Deportivo con el Mallorca y el Valencia (o la resaca que quedaba aún de lo del sábado). Y claro, perdió el Deportivo, como temía Irureta...

El encuentro amaneció perezoso. Perfecto para Tristán o Etoo, gente que gusta de sestear antes de ponerse a sacar conejos de la chistera. Pero fue Téllez el que tocó diana. Comenzó mostrando dos tarjetas a dos jugadores antitéticos: Duscher, al que la fama de duro le precede, y Stankovic, al que puede preceder cualquier fama, menos la de duro. Ambas tarjetas fueron de oído, pero por el camino se comió un penalti del tipo Rafanomejodas a Valerón. Jabo bostezaba mientras Luis, fumando espero, arengaba.

Con Etoo acabando su ciclo en el Mallorca, a partir de ahora será Etoo+Ibagaza+Pandiani, el Mallorca tiraba del oficio y la zurda de Stankovic y de las ganas y los pulmones de Cortés. Campano, como Luque, aún se desperezaban.

Colsa se arrimó a Valerón en los tercios, por lo que el canario tuvo que retrasarse a los medios para justificar su presencia en el cartel. Con ello Sergio, 360 minutos en el tour de force Barcelona-Mónaco-Valencia, fue animado a animarse en ataque. Pero también se arrancó Stankovic que intimó con la portería de Molina. Un lanzamiento suyo de falta coqueteó con la escuadra y un disparo con el exterior besó el larguero. Aquello despertó a un somnoliento Luque, el otro liberal de izquierdas, que enseñó a Cortés los caballos de su bólido en dos diagonales. La primera acabó con un pase con acuse de recibo para Tristán, al que Diego no acudió, y el segundo con un chut inverosímil al poste muy al estilo Roberto Carlos.

¿Y el nueve?. La ducha fue de agua fría, se deduce, porque Luque pisó el área mallorquinista cuando el árbitro aún dedicaba cariñosos guiños a sus auxiliares. A los dos minutos, el catalán volvió a madrugar una carrera a Nadal&Asociados (incluido Olaizola, parece), le puso un lazo al esférico y se lo regaló a Tristán, futbolista al que lo fácil le parece difícil y viceversa. Era demasiado fácil para ser verdad.

Al Mallorca le preocupó lo justo para tapiarle a Valerón los pasillos que morían en Luque. En ataque, Etoo se acordaba de Carlitos (el del Sevilla), porque entre Naybet y Molina no hubo nunca menos de veinte metros. Un sueño para Etoo y un castigo para Correa. Con el partido a la deriva y sentenciado a embarrancar en un empate, Jabo dio el timón a Fran y mandó a proa a Pandiani. El cambio reactivó a Luque, que pedirá a Ben Johnson de delantero para el próximo partido. ¿Dónde está el nueve?, debió pensar en más de una ocasión.

Y entonces a Romero se le fue la mano, o la cabeza, algo que nunca sabremos. En un balón al área con menos peligro que un disparo de Kluivert, el lateral empujó a Correa, que pasaba por allí, y aunque él no lo diga, el árbitro se vio obligado a pitar penalti. Etoo aceptó el regalo de Romero y se revalorizó en el mercado. Y con el Depor volcado, Bruggink, el flamenco, sentenció con una vaselina tras un gran pase de Nagore. A la novena Luis superó la prueba y se llevó los tres puntos de Riazor con Irureta sentado enfrente.

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El detalle: Penalti claro a Correa

Romero empuja a Correa cuando el balón aún está de camino por el área. Un penalti tan innecesario como claro en el que Téllez acertó señalándolo.

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