Sorpresa Fran
Irureta pone al gallego y sienta a Luque. Mista también será suplente. Deportivo y Valencia se juegan el liderato

Nadie conoce mejor a una persona que él mismo. Sirva esto para prologar el encuentro que enfrenta hoy a Valencia y Deportivo, dos equipos a los que el espejo tiende a confundir. De ahí que Irureta se haya planteado, para batir a los de Benítez, el siguiente dilema: ¿Cómo jugaría para ganar al Deportivo? Este ejercicio de análisis ha tenido en el Mónaco un sparring perfecto. Ese choque sirvió de simulacro a Jabo para extraer conclusiones. Ante una zaga escalonada, zonal y con coberturas impecables, el talento de Valerón, su fuente de creación, fue eclipsado. Pero Fran, saliendo del banquillo y con libertad de movimientos, sembró el caos en el ordenado dibujo de Deschamps. Aquello abrió los ojos a Jabo y la conclusión se deja entrever en un once en el que ha sacrificado la verticalidad de Luque, para diversificar el origen de las oleadas deportivistas.
El Valencia hace acto de presencia en Riazor con su once de gala, más Oliveira, menos Mista. Lo que no es estrictamente una novedad, porque el puesto de delantero valencianista es, como todo el mundo sabe, una ocupación temporal. En el once de Benítez, técnico capaz de armar un equipo solvente con una lámpara, un sillón y un mesa, lo del delantero ha pasado a ser una enfermedad congénita con la que se subsiste sin darle importancia.
La sala de máquinas. Pero su fuerte sigue siendo un bloque con una gran sala de máquinas: Albelda (quita), Baraja (da) y Aimar (inventa). Su rival, el Depor, pierde a Naybet (el Ayala coruñés) y a Mauro (el Albelda de Riazor). Duscher, más aguerrido que el brasileño, y César, que se estrena en Liga, han sido llamados a filas.
La clave la pudo dar Rijkaard, el holandés errante que deambula por el Camp Nou y organiza foros para hacer las alineaciones. "Es más fácil defender que atacar". Y lo hizo tras caer ante Valencia y Depor. Hecho que no debe pasar desapercibido. Ambos jugaron con los azulgrana hasta que se aburrieron y decidieron aplastarlos con una suficiencia insultante.
Sergio levantará la cabeza y se reflejará en Baraja. Buscará a Valerón y Aimar le resultará conocido. Oirá gritar a Ayala y le parecerá escuchar a Naybet, verá pasar a Manuel Pablo y dudará si es Curro Torres. Al único que reconocerá es a Fran, que tiene más pinta de Aimar que de Vicente. Y por ahí puede pasar el partido.
Cañizares, a 104 minutos del récord
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Han pasado 606 minutos desde que Sousa marcó el único gol recibido por el Valencia en Liga. Cañizares está cada vez más cerca del récord de imbatibilidad del Valencia: 7 partidos (703 minutos) en la temporada 70-71, con Abelardo. Y está a 104 minutos de su récord en Primera: 710 minutos.
El mejor inicio del líder y del segundo
Desde que la victoria se premia con tres puntos (1995), el Valencia es el tercer equipo que logra 19 puntos en las siete primeras jornadas, tras el Atlético de Madrid de la temporada 95-96 y el Barcelona de la 97-98. Y el Deportivo es el primer segundo que logra 18 puntos en las siete primeras jornadas.