Hijo de la RAF, golfista y gran motivador
Como jugador, era un centro rocoso que militó en los Harlequins, el Leicester, y el Manly australiano, de ahí que se sienta como pez en el agua en tierras wallabyes

Obdulio Varela entró en el vestuario de Maracaná antes de la disputa de la final del Mundial de Fútbol de 1950 y mostró a sus compañeros la portada de un diario brasileño en la que se leía: "Campeones del Mundo". No hizo falta nada más para motivar a los uruguayos. Pues eso se puede repetir. Los que conocen a Clive Woodward, seleccionador inglés, saben que es un viejo zorro en el arte de la motivación. Por eso, no sería de extrañar que el próximo día 22 en el vestuario visitante del Sydney Stadium, un puñado de periódicos australianos acaben sobre la cuidada moqueta. Woodward fue educado por su padre, piloto de la RAF, con un alto sentido de la disciplina y del amor por su país. Como jugador, era un centro rocoso que militó en los Harlequins, el Leicester, y el Manly australiano, de ahí que se sienta como pez en el agua en tierras wallabyes. Vistió la camiseta del quince de la rosa en 20 ocasiones y con ella ganó el Cinco Naciones en 1980. También participó en dos giras de los Leones Británicos e Irlandeses. Luego emprendió su carrera como asistente con Míster Henley, al inicio de los 90 en los London Irish. De allí pasó a ser entrenador asistente en Bath, en 1996. Y un año después asumió la dirección de la selección Sub-21 inglesa, desde donde dio el salto a la absoluta. En julio de este mismo año ha firmado un contrato con la Federación Inglesa que le mantendrá al mando del quince de la rosa durante cuatro años más. El día que tomó posesión de su cargo afirmó: "Vengo aquí para ser el primer seleccionador del hemisferio norte que gana un Mundial". Va camino. En casa de los Woodward, en Berkshire, su mujer Jayne y sus tres hijos (Jess, Joe y Freddie) no pegan ojo este mes esperando ver como lo cumple. Ha introducido las nuevas tecnologías en los entrenamientos y se empacha de vídeos del rival. Cuando aparca el rugby, se dedica al golf, su otro gran hobby.