Ariel Zárate elogia al Leganés argentino
"Éste equipo es distinto al de otros años. Le gusta tocar el balón"

Ariel Zárate y Roberto Acuña se sentirán mañana como en casa en el estadio Martínez Valero. Ambos futbolistas, nacidos en Argentina (aunque Acuña juega con la selección de Paraguay) y con pasaporte comunitario, afrontarán un encuentro en el que serán los encargados de conducir la medular del Elche y además, de enfrentarse ahora al Leganés, un equipo que cuenta en sus filas con una legión de jugadores argentinos que dirigidos por el también suramericano Carlos Aimar conforman la nota pintoresca de la categoría de plata.
El Chino Zárate, que volverá al once tras cumplir su sanción ante el Cádiz el pasado domingo, señaló ayer que "conozco a la mayoría de jugadores del Leganés porque los he visto a casi todos jugar en el fútbol argentino. Creo que es un gran bloque". Zárate reconoció que "no va a ser un partido fácil porque este Leganés no se parece en absoluto al que estamos acostumbrados. Éste es un equipo al que le gusta tocar el balón, con jugadores de mucha calidad y con muchas probabilidades de estar en la parte alta de la tabla". Con respecto a Carlos Aimar, que conduce la nave pepinera, el jugador ítalo-argentino del Elche afirmó que se trata de un técnico al que "le gusta jugar bien al fútbol, que tiene las ideas bien claras de lo que quiere y que trata de inculcárselas a sus jugadores".
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Por su parte, el Toro Acuña, señaló sobre su próximo rival que "tiene jugadores argentinos muy respetables, pero nosotros tenemos que ganar en casa para estar arriba". Acuña, pese a llevar varios años en el fútbol español (ha pasado por Zaragoza y Depor), aseguró conocer "a bastantes de estos jugadores porque me enfrenté a ellos en Suramérica".
Cantarero: "Toca ganar en casa"
Cantarero, técnico franjiverde, manifestó que, ante el Leganés, espera ver "a un buen Elche, como en los últimos partidos". Pese a este deseo, el entrenador madrileño reconoció que el partido del domingo es "dificilísimo", porque nos enfrentamos a un equipo que "llega invicto y que ha recibido pocos goles. Para ganar tenemos que tener dos virtudes: paciencia y constancia". El técnico aseguró no tener ansiedad por jugar en su estadio: "No hemos ganado ningún partido en casa y tenemos que hacerlo por la afición, por ello, vamos a jugar con el objetivo de ganar".