Cuestión de tiempo
Cómo se dilata el tiempo en el Mallorca últimamente es algo asombroso y también aburrido, para qué vamos a engañarnos. El pasado verano se hizo larguísimo en la actualidad bermellona debido a la ampliación de capital, algo que se anunció públicamente a finales de junio y que no se resolvió hasta la segunda quincena de agosto. Hagan cuentas y sale más de mes y medio con aquello de "está prácticamente cerrado" o "es cuestión de un par de días".
Noticias relacionadas
Paralelamente, Ibagaza y Novo eran jugadores del Atlético cada día, aunque pendientes de "flecos" y "detalles", y lo de ambos futbolistas también se prolongó durante todo agosto. Pero más largo fue el fichaje del entrenador Jaime Pacheco; al portugués ya lo quisieron la temporada pasada y no pudo ser, por lo que su llegada se produjo con un año de retraso, mientras que su presencia en el banquillo del Mallorca se ha ceñido a un mes. Ahora, la nueva modalidad de culebrón, la del de otoño, para compensar los del verano, ha confirmado que en esta vida, la del Mallorca, todo es cuestión de tiempo y dos semanas después de la destitución de Pacheco, hoy parece ser definitiva la contratación de Luis Aragonés para suplirle.
Ya digo, cuestión de tiempo; el que ha mantenido a Tomeu Llompart como entrenador provisional hasta que llegara la solución a un caso que, paradójicamente, dejó a Pacheco en todo lo contrario, en un tiempo que para él sólo supuso cinco partidos. En el fútbol y este año en el Mallorca la cuestión del tiempo es la clave, para bien de algunos y para mal de pocos.
