Los nenes y sus mayores
Me queda del partido de Sanse cierta insatisfacción por el rendimiento de los nuevos Pavones y un gran sabor por el ejemplo que dieron las vacas sagradas del Madrid. Osea, todo lo contrario a lo que razonablemente dictaban las previsiones. Uno pensaba que los chavales se matarían por bordar el fútbol junto a sus mayores, pero si alguien me gustó fue Solari, Roberto Carlos, Raúl, Cambiasso y hasta la voluntad de Guti, aún desafinado eso sí en la organización y pase.
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De los Pavones el que más curiosidad despertó fue Riki en diez minutos de juego. Pisó área, dio una asistencia de gol, provocó un semipenalti con dribling magnífico... No fue poco para un debutante al que escrutaban todas las miradas. Entre los de su quinta estuvo gris Borja, a quien Queiroz condenó jugando de 2. Núñez no fue Figo, claro, pero tampoco fue el Núñez que encantó en Villarreal. Y Jordi navegó sin brillos especiales entre aguas, agarrotado seguramente por su estreno con los mayores. Así, de los nenes, buena nota para lo conocido: Bravo y Pavón serios en defensa, y Portillo, listo cuando le llama el gol.
Dediquemos entonces un brindis a la entrega de los galácticos y menos galácticos. Solari se dejó el pellejo confirmando que es un estupendo chico para todo. Y Roberto Carlos también hizo sus kilómetros, entregado a la causa a su manera, sudando la camiseta en ataque y defensa sin escatimar en noventa minutos. Raúl también peleó, Cambiasso apretó los dientes y toreó como pudo algunos de los despistes de Guti, al que la responsabilidad de llevar el mando le sigue viniendo pelín grande. Curró, eso sí, pero no es Beckham.