La vida sin Peras
Entre las guerras televisivas y el aluvión de estrellas debutantes se nos ha olvidado mencionar lo más importante de la nueva temporada: no está Peras. Después de tres siglos y medio de magisterio humano y deportivo, Velimir Perasovic ha dicho "hvla, dovidjenja" (gracias, hasta la vista) y ha vuelto a casa, a Croacia, a su Split natal, donde creció, triunfó y le añoraron mientras estuvo en España, de igual forma que nosotros, ahora, le echaremos en falta y jamás le olvidaremos. Será difícil entender una Liga sin tí, amigo Peras.
Noticias relacionadas
Te cuento: creo que ya tienes sucesor. Al zurdo Macas (Arvydas Macijauskas, ya sabes) le ha bastado un sólo partido para presentar candidatura firme al título de máximo encestador, ese trofeo que tú ganaste cinco veces y al que la ACB debería dar tu nombre, en un rasgo de gratitud y gentileza. Tu amigo Walter Herrmann ha encontrado un tremendo rival en este escolta lituano, letal como un rifle kalashnikov (así le llaman en su tierra), casi infalible desde corta, media y larga distancia. Por cierto, ha confesado que no entrena los tiros libres. Ya ves; los hay con suerte. Si a ti te hubiesen dado un ladrillo por cada uno, tendrías la muralla china en casa.
En fin, Peras, felicito al Split y a tu familia por recuperarte plenamente. Me despido con las mismas palabras que tú has dedicado a Carlos Jiménez en un reciente artículo: "Parece que no está y, sin embargo, está en todos los sitios. Siempre digo lo mismo: le admiro".
