El lateral que pone el despertador
Michel Salgado tendría que saltar al campo vestido de gladiador. Es un guerrero, no un guerrillero. Un guerrero es el que ataca de frente, a pecho descubierto, dispuesto a dar y a recibir cuantos castañazos lleguen. Un valiente siempre, en los grandes y en los pequeños partidos. Un tipo entregado a la descarga de su virtud física como principal arma, empeñado en no desentonar frente a la nómina de artistas que le rodean.
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Y así ha conseguido convencer al graderío de que el 2 también existe. Que no es un puesto cualquiera. Que en el Madrid se puede hacer historia desde el lateral derecho, aunque sea más por casta que por glamour. Antes lo intentaron otros y la historia casi nunca los ha dejado en el sitio que merecieron. Ahora Salgado reivindica este derecho a enamorar. El club, afortunadamente, lo ha sabido ver y leer: No sólo de Galácticos vive el hombre y el fútbol.
Florentino da un triple salto ofreciendo una sustanciosa renovación a Salgado. Primero, porque este tipo de futbolistas de bravura siempre han tenido buen cartel en el Madrid; segundo, porque su entrega al ciento por ciento es un ejemplo a seguir por el vestuario. Y tercero, porque renovando al 2 el presidente confirma que sus criterios de gestión de la plantilla son estrictamente deportivos. Quizás haya en el mercado mundial algún lateral derecho más fino, seguro que más alto, más técnico y que venda más camisetas. Pero siempre hay que tener un Salgado para poner el despertador cuando alguno se duerme. Ya lo vimos.