Solari de Raúl y carácter
Queiroz se inventó un Raúl llamado Solari. Y el Madrid jugó prácticamente con dos delanteros (Ronaldo, flojo), frente a un Oporto previsible hasta en el gol.

Control en las bandas y centro
Lo decíamos ayer: la banda derecha del Oporto era la mejor vía para llegar. Solari fabricó por ahí el primero de Helguera, y después R. Carlos llegó hasta el área para servir al propio Solari en el segundo gol. Y por la derecha blanca, el gran Figo, inspirado y trabajador. Por el centro dominó Zidane (frente a un Deco que fue a menos) con la ayuda de Solari entre líneas, trabajando a destajo de segundo delantero y después algo más escorado, desequilibrando en la medular. Atrás, Helguera dio firmeza.
Hombre clave: Contagió genio
Figo abanderó a este Madrid de casta que vimos en Oporto. Asumió responsabilidad, buscó el regate, peleó por el balón, se ofreció y se adornó cuando hizo falta. Bien el portugués en su tierra y fenomenal en su actitud contagiosa de echarle genio al partido. Un buen trabajo.
Único despiste
Deco lanza bien, Costinha remata muy bien. Estaba en el guión y ocurrió. Casillas no supo despejar y el remate fue inapelable. La defensa se quedó clavada fuera de posición.
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Zidane culmina en la estrategia
Se viene apreciando en el Madrid de Queiroz: están trabajadas las faltas de estrategia. Además de tiros directos, hay alternativa. La maniobra habitual (en Valencia se vio una similar) trata de hacer un aclarado a Zidane para que dispare desde la frontal. Ayer fue en saque de falta intencionado de Figo, y el francés empalmó de maravilla a la red. Golazo.