El Rayo venció en Terrassa con diez
Marqués y Bolo marcaron tras la expulsión de Peragón. Enrique Martín puede firmar hoy por el club egarense

El Rayo presentó en Terrassa sus credenciales al ascenso. El equipo de Julen Lopetegui se anotó la victoria en el Olímpic egarense en un partido en el que supo sobreponerse a toda clase de adversidades. La primera fue cuando perdió a Mario por lesión (32), y tuvo que cambiar la disposición de toda la defensa. La segunda, cuando Peragón fue expulsado (40). Y, sin embargo, cosas de fútbol, el cuadro madrileño encontró la claridad cuando aparentemente más le acechaban las tinieblas. La luminiscencia comenzó a fabricarla Helder con el robo de un balón, que permitió a Marqués encender la chispa al batir a Mateos por entre las piernas, cuatro minutos después de que el Rayo se quedase en inferioridad numérica.
En realidad, ése fue el primer disparo a puerta del conjunto franjirrojo. Claro que el Terrassa tampoco se puede tomar precisamente como una buena referencia de equipo generador de ocasiones. El once de Delgado apenas tenido un par de aproximaciones al área de Segura.
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Más intensas se volvieron, sus acometidas en cuanto Bolo despistó a la defensa al botar una falta al borde del área: la barrera saltó, pero el delantero golpeó el balón por bajo y entró directamente. Entonces sí, entonces fue cuando el Terrassa se ató los machos. José Delgado, su entrenador (Enrique Martín puede ser hoy su sistituto), miró al banquillo y puso en liza todo el potencial ofensivo de que disponía. Quitó un central para que entrase un delantero. Aún así, tan sólo logró marcar de penalti. Juan Carlos, su mejor jugador, lo transformó un minuto antes de dejar el terreno de juego.
El Rayo respondió con un trivote en la medular para tapar huecos y, sobre todo, con casta y capacidad de sufrimiento. Cuando estos argumentos no fueron suficientes o se produjo algún desajuste defensivo, apareció Segura. El guardameta rayista detuvo varios disparos a bocajarro cuando el bombardeo a su portería era continuo.
