Tristán va al infierno
El sevillano jugará en punta ante un AEK cuya gran baza será el ambiente que se vivirá en el Apostolos Nikolaidis

Cada estadio de fútbol tiene su olor peculiar. En el Bernabéu, por ejemplo, huele a Chanel número cinco y a Cohiba, quizás eso tenga algo que ver con que su equipo alterne la gula y la desidia, pecados de alta alcurnia. El salitre, aroma del mar, embriaga Riazor cuando el Depor ataca, mientras sube la marea hasta ahogar al rival. Y en Atenas el fútbol huele a azufre. El del infierno. Ése que hoy visitará el Depor para medirse al AEK, que purga sus penas económicas como okupa en la ratonera del Apostolos Nikolaidis. Allí, la afición más temible de Grecia prepara una encerrona. Un rival que sabe que cada punto que suma va directamente al bolsillo de sus jugadores para pagar sus fichas. Y hasta aquí, cuna de la civilización, todo el mundo sabe que con el dinero no se juega.
Pero el fútbol, como casi todo en Grecia, tiene un alto componente trágico. Lo que convierte un partido de fútbol en una batalla. Los griegos nos ganaron la madre de todas las batallas, la de la selección (para ellos sí lo es, para nosotros no lo tengo tan claro). Y en esas aterriza el Percebe Mecánico en Atenas por cuarta vez. En las tres refriegas anteriores no perdió ninguna, tampoco las ganó. Pero los dioses del Olimpo parecen haber salido a tomar algo con las cariátides y se han olvidado últimamente del AEK, que sufre una plaga de lesiones.
Rotaciones. Jabo anuncia rotaciones. No en defensa, donde el equipo muestra una solidez irreprochable. Blindará la medular con Duscher y Mauro Silva. En la creación, el esteta Valerón, que ha colgado el cartel de no hay billetes en el Partenón. No hay dios que quiera perdérselo. Los puñales serán Luque y Víctor. Y en punta, Tristán. Ante la reyerta, Irureta prefiere infiltrar al sevillano en las líneas enemigas que apostar por el contundente, pero menos sutil, Pandiani.
Al enemigo lo dirige Tsartas, un viejo conocido en España. Sus socios serán Katsouranis, un zurdo con algo de peligro; y Liberopoulos, el hombre al que Van Gaal le hizo un marcaje individual (¿). Eso y las 17.000 almas que encenderán bengalas para recordar que estamos en el país de Gallis y compañía. Si el Deportivo vende su alma al diablo, saldrá vivo del infierno que duerme a los pies del Olimpo. Pero el demonio, el del área, Diego Tristán, visita hoy el infierno.
Dusan Bajevic
"El Deportivo es un equipo grande de Europa y será difícil batirle, pero nosotros saldremos a por los tres puntos, como hacemos siempre que jugamos en casa. Tienen una plantilla con muchísima calidad, que no vamos a descubrir ahora y son los favoritos para liderar el grupo al final. ¿Sus mejores jugadores? Valerón, Luque, Tristán, Mauro, Molina....
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Javier Irureta
"El AEK es un equipo combativo y luchador, que tiene a Tsartas como cerebro, pero además tiene varios jugadores muy interesantes. Tiene un fútbol robusto, poco dado a ofrecer concesiones al rival. El fútbol griego vive un buen momento. Hay que recordar que tiene tres equipos en la Liga de Campeones. El estadio puede ser un factor importante.