Baño catalanista de Joan Laporta
Fue aclamado en la fiesta nacional autonómica, al grito de "¡Cataluña independiente!". Se emocionó con el himno. Acudió la directiva en pleno

Eran casi las diez de la mañana y Joan Laporta ya tenía la mano cansada de tanto firmar autógrafos. Con un clarificador "¡Laporta presidente, Cataluña independiente!" como grito de fondo, el directivo barcelonista encabezó la comitiva azulgrana en dirección al monumento a Rafael de Casanova en la fiesta nacional de Cataluña.
Laporta se emocionó con Els Segadors antes de darse un baño de masas con su público, en la barcelonesa Ronda de Sant Pere. Atendió a la Prensa rodeado de toda su junta directiva (sólo faltó Sandro Rosell, que estaba en Londres) y flanqueado por Víctor y Gabri, canteranos de honor, que portaron la ofrenda floral. Unas mil personas les aplaudieron a rabiar, como si fueran los primeros y últimos catalanes, los auténticos dueños de la celebración.
Noticias relacionadas
"Es un día muy feliz para todos. Los catalanes celebramos una derrota, pero que significó el triunfo de la dignidad", explicó Laporta, quien no quiso adjudicarse para sí el fervor popular: "Ha sido una aclamación generalizada para todos los que dirigimos el Barça, que somos una familia, jugadores, cuerpo técnico, directiva y aficionados, que estamos haciendo que la gente se implique en el proyecto. Es un proyecto muy claro respecto de los sentimientos y a la defensa de los derechos nacionales de nuestro país".
Orgullo de Cataluña. "Nuestro proyecto es catalanista y así lo estamos llevando a cabo. Pensamos que el Barça es el orgullo de Cataluña y que la fuerza del club es tener a todo un país detrás, nuestro país, Cataluña. Defendemos un catalanismo tranversal, moderno, integrador, cosmopolita, con respeto absoluto por todas las demás sensibilidades, naciones, culturas, estados y lenguas que hay en la comunidad internacional", concluyó Laporta, y siguió estrechando manos, posando para fotos, firmando autógrafos.
Recepción en el Parlament
La recepción que la comitiva del Barça (como las de otros clubes catalanes) tuvo ayer en el Parlament de Catalunya no dio para una foto de abrazo entre el president Jordi Pujol y Laporta. El máximo directivo del Barça no se acercó al político, aunque no tuvo reparos en estrechar la mano a su adversario en las elecciones del pasado 15 de junio, Lluís Bassat, y a Ricard Maxenchs, ex director general adjunto del club, despedido de su cargo tras la llegada de Laporta al poder.